El Brasileirão femenino A1 de 2026 alcanzó 52 millones de espectadores acumulados en las emisiones de TV Globo, según los datos publicados el 8 de octubre por la Confederación Brasileña de Fútbol. La final entre São Paulo y Corinthians reunió un alcance de 23 millones de personas y la competición registró además cifras destacadas de asistencia y consumo digital.
La CBF presenta la temporada como la de mayor audiencia televisiva de los últimos tres años. Los resultados permiten analizar no solo el interés alrededor de la final, sino también la difusión del campeonato por diferentes regiones del país y entre públicos diversos.
La final entre São Paulo y Corinthians concentra la atención
El 3 de octubre, São Paulo aseguró el título nacional frente a Corinthians. La final disputada en el MorumBIS registró 49.405 asistentes, un nuevo máximo de público para un encuentro del Brasileirão femenino A1, según la propia confederación.
En televisión, el partido decisivo llegó a 23 millones de espectadores de alcance. Ese dato no debe confundirse con la audiencia media simultánea: describe a las personas alcanzadas por la retransmisión, mientras la media nacional de la final fue de 12,3 puntos.
La CBF también identifica máximos históricos de audiencia en Río de Janeiro y São Paulo durante esa final. Los registros fueron de 14,4 y 13,6 puntos, respectivamente, una señal de la especial relevancia del partido decisivo en dos grandes mercados audiovisuales.
Una temporada con 52 millones de espectadores de alcance
El alcance televisivo de la temporada completa fue de 52 millones de personas en las retransmisiones de TV Globo, que poseía los derechos de emisión. La media nacional de audiencia se situó en 10 puntos, de acuerdo con las cifras difundidas por la CBF.
El organismo añade que ese promedio superó en un 34 % el obtenido por las tres principales cadenas competidoras de televisión abierta. La comparación se refiere a ese conjunto de emisoras y no debe interpretarse como un crecimiento interanual equivalente del propio campeonato.
También se registraron avances entre espectadoras, hogares de clases AB, adolescentes de 12 a 17 años y jóvenes de entre 18 y 24 años. Estos segmentos ayudan a entender el potencial de la competición para conectar con diferentes generaciones y perfiles de audiencia.
Salvador, Río, São Paulo y otras capitales elevan sus registros
La evolución no se limitó a una ciudad. La confederación destaca que Salvador alcanzó una media de 12,1 puntos, su máximo histórico. Río de Janeiro llegó a 11,4; São Paulo, a 10,1; Recife, a 10; Curitiba, a 9,5; y Porto Alegre, a 8,7 puntos.
Estas capitales obtuvieron, según la información oficial, sus mejores marcas de los últimos tres años en la competición. La amplitud territorial de los registros resulta relevante para valorar el Brasileirão como producto audiovisual nacional y no solo como un fenómeno concentrado en una única afición.
El contenido digital multiplica por ocho sus visualizaciones
La presencia en redes sociales también creció: los contenidos relacionados con el Brasileirão femenino generaron 23 millones de visualizaciones en los perfiles de la cadena titular de los derechos, un volumen ocho veces superior al de la edición de 2025.
Durante la final, la etiqueta del campeonato permaneció dos horas entre las tendencias de Brasil. Se trata de una medida de conversación y consumo digital distinta de las audiencias televisivas, por lo que ambas magnitudes no deben sumarse como si fueran espectadores únicos.
Estos indicadores respaldan la importancia comercial y social de ofrecer continuidad en las retransmisiones. Sin embargo, por sí solos no permiten determinar ingresos publicitarios, rentabilidad o valor futuro de los derechos audiovisuales: esas conclusiones exigirían datos económicos adicionales.
Fuente oficial: CBF.





