El Borussia Dortmund femenino prepara otra fase de mercado después de quedarse sin ascenso a la 2. Frauen-Bundesliga. Markus Högner ha situado el refuerzo de la plantilla como una prioridad inmediata, incluso después de un verano que ya tiene nombres de mucho peso para un equipo que seguirá compitiendo por debajo del fútbol profesional alemán.
El movimiento más visible sigue siendo Alexandra Popp, que llegará desde el Wolfsburgo para la temporada 2026-27. A esa incorporación se suman Ricarda Walkling, procedente del Werder Bremen, y Ramona Maier, desde SGS Essen, ambas con contrato de larga duración hasta 2029.
Un proyecto obligado a ajustar el salto
El golpe deportivo no fue menor. Dortmund cerró la temporada con 21 victorias, tres empates y dos derrotas, pero terminó a dos puntos del Köln II y no pudo acceder a la pelea por el ascenso. En el recorrido también pesó un triunfo anulado por un error en los cambios, un detalle competitivo que acabó teniendo consecuencias directas.
El caso tiene una lectura particular dentro del fútbol femenino alemán. El BVB creó su estructura femenina en 2021 y encadenó cuatro ascensos desde la Kreisliga, pero el salto hacia la segunda categoría ha exigido una velocidad de construcción mayor. La llegada de Popp refuerza el atractivo del proyecto, aunque no resuelve por sí sola la necesidad de profundidad y equilibrio competitivo.
Por eso el mercado será algo más que una suma de nombres. Dortmund necesita convertir el impacto mediático de sus fichajes en una plantilla capaz de sostener el objetivo durante todo el curso. La próxima temporada medirá si el club puede transformar una apuesta ambiciosa en una estructura deportiva suficientemente estable para subir de categoría.
Fuente: Tribuna.com.






