La realidad del fútbol femenino global es dura: según un informe reciente de Fifpro, la mayoría de las futbolistas profesionales aún no pueden vivir solo del deporte.
Ingresos insuficientes y contratos precarios
El estudio, realizado entre 407 jugadoras de selecciones nacionales en 41 países, revela que dos tercios ganan menos de 20.000 dólares al año (unos 14.922£). Además, el 25% necesita otro trabajo para llegar a fin de mes.
Un tercio tiene contratos de menos de un año y el 22% ni siquiera cuenta con contrato formal. La inestabilidad laboral es una constante.
Condiciones que frenan el desarrollo
Las condiciones tampoco ayudan: el 58% dice que el descanso antes de los partidos es insuficiente y el 75% viaja en clase turista, lo que afecta su rendimiento y salud.
«La mayoría gana ingresos insuficientes para asegurar una carrera estable. Es un riesgo para la sostenibilidad del juego», afirma Dr. Alex Culvin, directora de fútbol femenino en Fifpro.
¿Qué podemos hacer?
Apoya a las jugadoras, sigue sus partidos y exige igualdad real en el fútbol femenino. El cambio empieza por visibilizar estas realidades y sumar fuerzas.
Fuente: BBC Sport.













