Elene Gurtubay ha cambiado su papel en España sub-19 durante el Europeo de Bosnia y Herzegovina. La centrocampista del Athletic Club, nacida en Deusto en 2007, pasó de ser una pieza de rotación en el ciclo anterior a convertirse en una futbolista determinante para David Aznar, con gol incluido en el 2-1 ante Austria que selló el pase a semifinales.
La noticia tiene valor de perfil porque une rendimiento inmediato y recorrido formativo. Gurtubay crece entre Lezama y la selección, compagina el fútbol de alto nivel con Ingeniería de Telecomunicaciones y llega a la fase decisiva del torneo con 199 minutos en tres partidos, dos titularidades, cinco disparos, un gol y una tarjeta amarilla.
Una centrocampista que acelera el juego
Ante Austria, su actuación explicó por qué ha ganado peso dentro del equipo. La futbolista vasca apareció entre líneas, giró con limpieza, alternó pase corto y desplazamiento largo y atacó el área para marcar el 2-1 con la derecha después de una acción iniciada por Rosalía. No fue solo un gol: fue una muestra de lectura, llegada y personalidad competitiva.
Su perfil encaja en esa zona intermedia entre la mediapunta y la centrocampista de mucho recorrido. Puede participar en la circulación, ofrecer continuidad y llegar a zonas de remate, una mezcla especialmente valiosa en torneos cortos, donde España necesita resolver partidos sin perder control del juego.
Lezama, selección y una semifinal ante Suecia
La progresión también se entiende desde el Athletic. Gurtubay se formó entre San Ignacio, Bizkerre y Lezama, donde llegó en 2024, y debutó con el primer equipo rojiblanco en diciembre. Cerró el curso con 21 partidos oficiales, 938 minutos, un gol y una asistencia, además de convertirse en la leona número 130 en competir con el club.
Campeona de Europa sub-19 en 2025 junto a Daniela Agote y Ziara Vega, ahora busca repetir título con un papel más central. El siguiente filtro será la semifinal ante Suecia, prevista para este martes a las 16:00 horas en Teledeporte. Para España, el partido medirá la continuidad de una generación acostumbrada a competir arriba; para Gurtubay, confirma que su crecimiento ya no es solo promesa, sino presente competitivo.
Fuente: AS.





