Estados Unidos reunirá a sus selecciones femeninas sub-19 y sub-18 del 25 de junio al 3 de julio en el Arthur M. Blank U.S. Soccer National Training Center de Fayetteville, Georgia. La concentración simultánea incluye a 48 futbolistas y refuerza el seguimiento de una generación todavía elegible para el Mundial femenino sub-20 de 2026.
La Federación estadounidense convocó a 24 jugadoras para cada grupo. La sub-19, dirigida por Carrie Kveton, estará formada por futbolistas nacidas en 2007, mientras que la sub-18, bajo la dirección de Toni Pressley, trabajará con jugadoras nacidas en 2008. El diseño conjunto permite comparar ritmos, acelerar integración y observar perfiles en un mismo entorno de alto rendimiento.
The #U19WNT and #U18WNT will come together for concurrent training camps at the Arthur M. Blank U.S. Soccer National Training Center 🇺🇸
— U.S. Soccer YNT (@USYNT) June 24, 2026
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Una concentración con mirada mundialista
El dato clave es la elegibilidad: todas las futbolistas citadas pueden formar parte del ciclo hacia la Copa Mundial Femenina sub-20 de 2026. En categorías formativas, este tipo de ventanas no solo sirven para entrenar. También ayudan a ordenar jerarquías, medir adaptación a contextos de selección y detectar qué jugadoras están preparadas para sostener exigencia internacional.
La elección de Fayetteville añade otra lectura. El nuevo centro nacional de U.S. Soccer está pensado como casa común para selecciones absolutas, juveniles y programas de desarrollo. Que dos equipos femeninos juveniles trabajen al mismo tiempo en esa sede muestra cómo la infraestructura también puede influir en la continuidad metodológica de una federación.
Desarrollo antes que resultado inmediato
La noticia pertenece al fútbol base, pero no es menor. Estados Unidos sigue compitiendo por mantener una estructura juvenil capaz de alimentar a la absoluta y sostener su posición internacional en un escenario cada vez más igualado. La sub-19 y la sub-18 representan ese tramo intermedio donde el talento deja de ser promesa y empieza a medirse contra demandas profesionales.
Para las jugadoras, entrar en esta concentración significa quedar dentro del radar competitivo de una federación que observa rendimiento, madurez, polivalencia y capacidad de convivencia en selección. Para el programa estadounidense, el objetivo es acumular información útil antes de las decisiones que marcarán el próximo Mundial sub-20.
Fuente oficial: U.S. Soccer.





