Montréal Roses volvió a ganar con una actuación de autoridad ante Vancouver Rise FC: 5-1 en el Stade Boréale, con un hat-trick de Evelyn Badu y una segunda parte que rompió por completo a las vigentes campeonas de la Northern Super League.
Badu abrió el marcador en el minuto 18, pero Vancouver respondió antes del descanso con Jessica De Filippo en el 42 tras un error defensivo local. El 1-1 no frenó a Montréal: Elyse Bennett recuperó la ventaja en el 53, Badu firmó el 3-1 en el 67 con un golpeo de enorme calidad, Tanya Boychuk amplió en el 70 y la propia Badu cerró su triplete en el 83.
Una victoria para reactivar el curso
El resultado tiene peso porque corta una racha sin triunfos y devuelve a Montréal a una dinámica de confianza. El equipo queda con balance de 5-2-3 y 18 puntos, un registro que le permite volver a mirar el tramo central de la temporada desde una posición competitiva más estable.
La superioridad también apareció en los datos del partido: 21 remates, nueve a portería y seis saques de esquina para las Roses. No fue una victoria aislada por eficacia, sino un encuentro en el que Montréal sostuvo volumen ofensivo, presencia territorial y continuidad tras el descanso.
Badu y Mélyna Alexis, dos señales de proyecto
La noche tuvo dos lecturas de futuro. Badu confirmó su peso como futbolista diferencial en el ataque, capaz de abrir el partido, acelerar la ventaja y cerrar el marcador. Y Mélyna Alexis, con 16 años, entró en el minuto 84 para convertirse en la jugadora más joven en disputar un partido con Montréal Roses.
Ese detalle refuerza la idea de un club que no solo busca resultados inmediatos, sino también conexión con talento local y continuidad de proyecto. La próxima prueba llegará el 12 de julio ante Halifax Tides FC, de nuevo en casa.





