Francia se llevó el primer asalto del playoff por el tercer puesto de la UEFA Women’s Nations League tras imponerse a Suecia por 2–1 en el Stade Auguste-Delaune de Reims. Un gol de Griedge Mbock Bathy en el minuto 90+6 decantó un partido muy igualado y deja a las francesas con una ligera ventaja para la vuelta.
Un partido muy equilibrado desde el inicio
El encuentro arrancó con una Francia algo más dominante con balón, pero sin un control abrumador. Las locales se organizaron en un 4-1-4-1, con mucha presencia por dentro y laterales profundas, mientras Suecia respondió con su clásico 4-3-3, buscando salidas rápidas hacia sus tres atacantes.
Las francesas rondaron el área nórdica con más frecuencia, pero les costó encontrar remates claros. Las suecas, por su parte, amenazaban cada vez que recuperaban cerca de la medular, aunque también sin grandes ocasiones en los primeros minutos. El partido se movía más en detalles defensivos y en duelos individuales que en oportunidades claras.
Karchaoui abre el marcador desde el punto de penalti
Cuando el descanso parecía cercano, Francia encontró el premio. Tras una acción dentro del área sueca, el conjunto francés dispuso de un penalti que Sakina Karchaoui transformó en el minuto 45+3, adelantando a su selección justo antes del paso por vestuarios.
El 1–0 hizo justicia a una primera parte donde Francia había llegado algo más y había pasado más tiempo en campo rival, pero sin una diferencia abismal. Suecia se marchó al descanso con la sensación de que aún estaba plenamente en la eliminatoria.
Reacción sueca y respuesta francesa en el añadido
En la segunda mitad Suecia dio un paso adelante. Ajustó mejor su presión y comenzó a encontrar a sus atacantes en ventaja. El esfuerzo tuvo premio en el minuto 67, cuando Stina Blackstenius firmó el 1–1, un gol que cambiaba por completo el paisaje del playoff y premiaba la insistencia sueca tras la reanudación.
El empate llevó el partido a una fase abierta, con Francia intentando recuperar control a través de la posesión (acabó con un 52 % aproximado) y Suecia aceptando un intercambio más directo, con llegadas a ambas áreas. Ninguna selección renunció a buscar el triunfo pese a tratarse de una eliminatoria a doble partido.
Cuando todo apuntaba a un 1–1 final, Francia encontró el golpe definitivo. En el minuto 90+6, en una acción a balón parado prolongada, Griedge Mbock Bathy apareció en el área para marcar el 2–1 y desatar la celebración local. Un gol tardío que refuerza a las francesas de cara a la vuelta, pero que no cierra en absoluto la pelea por el bronce.

Una mínima ventaja para la vuelta en Suecia
Más allá del resultado, las estadísticas reflejan un partido equilibrado: ligera superioridad francesa en posesión y disparos totales, pero con Suecia generando también peligro real y manteniéndose siempre dentro del encuentro.
Con este 2–1, Francia llegará al partido de vuelta con una renta corta que la obliga a volver a competir al máximo nivel en Suecia el próximo 2 de diciembre, donde se decidirá de forma definitiva el tercer puesto de la UEFA Women’s Nations League. La eliminatoria sigue abierta y ambas selecciones conservan opciones reales de cerrar el curso en el podio continental.







