La delantera paraguaya Gloria Villamayor ha sido confirmada como la máxima goleadora en la historia de Colo-Colo, tras una exhaustiva investigación que revisó registros oficiales y corrigió años de homenajes a otras figuras. A sus 33 años, Villamayor valora el hito pero no espera reconocimientos formales del club, subrayando que su mayor satisfacción es haber contribuido al crecimiento del fútbol femenino y a la historia del Cacique.
- Nuevo récord: Un estudio independiente verificó que Villamayor es la verdadera goleadora histórica de Colo-Colo.
- Trayectoria internacional: La futbolista ha jugado en ligas de España, Colombia, México, Costa Rica y Argentina antes de regresar a Chile.
- Visión crítica: Destaca avances en visibilidad y profesionalización del fútbol femenino chileno, pero señala que las jugadoras también deben comprometerse con la difusión y el seguimiento del deporte.
Villamayor, actualmente en Universidad de Concepción, reconoce el progreso estructural y mediático del fútbol femenino en Chile desde su primera etapa en el país. Sin embargo, insiste en la importancia de la autocrítica dentro del colectivo de jugadoras para fortalecer la comunidad y aumentar el alcance social del deporte.
Formada como entrenadora UEFA PRO y con licencia Conmebol, Villamayor aspira a dedicarse a la formación de nuevas generaciones. Su enfoque está en transmitir valores como la disciplina y el esfuerzo, animando a las jóvenes a expresarse sin miedo en el campo y a entender que el proceso es tan relevante como los resultados.
Amo a Colo-Colo, es un club que me dio muchísimo y formó mi carrera… No busco ningún reconocimiento. Con tal de que sepan que fui campeona y que di mucho por el club, estoy pagada.
El caso de Villamayor pone en valor la necesidad de registros rigurosos y memoria institucional para reconocer los aportes reales de las futbolistas. Más allá de los trofeos o los homenajes públicos, su historia refuerza la idea de que la profesionalización es una decisión colectiva, donde lo invisible también cuenta para construir identidad y pertenencia.
Fuente: Contragolpe.














