Grêmio rescató un empate 1-1 ante Juventude en la jornada 12 del Brasileirão Femenino después de competir durante más de una hora con una futbolista menos, una exigencia que terminó resolviendo en el último suspiro.
El partido se complicó en el minuto 34, cuando la portera Raissa fue expulsada por una falta sobre Figueredo fuera del área. Aun así, el bloque de Jéssica de Lima sostuvo la estructura, resistió el 1-0 de Laurinha en la recta final y encontró el empate en el 90+6 con un gol de Maria Dias tras insistir hasta el cierre.
Un punto que mantiene vivo el pulso por la zona alta
El empate deja a las Mosqueteiras con 17 puntos y en la novena posición antes del parón, muy cerca de la pelea por el G8. No es solo un resultado de resistencia: también confirma que el equipo supo competir en inferioridad sin renunciar del todo a su presencia ofensiva.
Grêmio afrontará ahora el Gre-Nal de la Copa do Brasil Femenina, otro examen de contexto fuerte para un grupo que llega reforzado desde la respuesta colectiva. Fuente oficial: Grêmio.









