Holly McNamara comienza su etapa en el Everton después de dejar el Melbourne City como máxima goleadora histórica de su equipo femenino, con 45 goles en 66 partidos. La internacional australiana, de 23 años, llegó a la Women’s Super League en el mercado de verano de 2026 y ya ha intervenido en una jugada decisiva para su nuevo club.
Su trayectoria en la A-League Women incluye dos Botas de Oro consecutivas, obtenidas en las temporadas 2024-25 y 2025-26. Son registros que explican el interés por su fichaje, aunque su adaptación a Inglaterra dependerá de un entorno competitivo diferente y del papel que desempeñe en la plantilla.
De Melbourne City a Everton: una progresión goleadora
McNamara debutó con el primer equipo del Melbourne City en 2021, con apenas 18 años, y marcó en aquel primer partido. Con el paso de las temporadas, aquella aparición inicial se convirtió en una trayectoria de continuidad y goles dentro del campeonato australiano.
Sus 45 tantos en 66 encuentros le permitieron abandonar el club como referencia histórica de anotación. El título de máxima goleadora de la competición durante dos cursos seguidos refuerza el valor de la cifra: no responde únicamente a una temporada excepcional.
La futbolista también ha entrado en los planes de la selección absoluta de Australia, lo que le ha permitido competir en contextos internacionales. La combinación de actividad de clubes y selección forma parte del recorrido que ahora traslada a Merseyside.
La asistencia ante Birmingham mostró su impacto inmediato
En el partido del Everton ante el Birmingham City, McNamara tuvo que entrar antes de lo previsto: saltó al campo en el minuto 32. No marcó, pero participó en el desenlace con una acción ofensiva de gran importancia.
En el minuto 72 asistió a Ruby Mace para el gol decisivo. Su movimiento a espaldas de la defensa y la elección del pase mostraron una manera de contribuir al ataque que no depende exclusivamente de su finalización.
La acción es una primera referencia de su adaptación a la WSL, no una prueba concluyente de su rendimiento futuro. La regularidad solo podrá evaluarse a medida que acumule encuentros, minutos y asociaciones con el resto de sus compañeras.
Qué puede aportar McNamara al Everton
Su principal recurso ofensivo es la capacidad para detectar espacios tras la última defensora y atacarlos a velocidad. Su movilidad, el uso de ambas piernas y la posibilidad de terminar o asistir aportan alternativas cuando el Everton necesita progresar con pocos pases.
Estas cualidades resultan especialmente útiles en transiciones y situaciones en las que una delantera debe ofrecer profundidad. Al mismo tiempo, las defensas de la competición inglesa exigirán ajustar los tiempos de desmarque y la lectura del contacto.
La llegada desde Australia no debe medirse mediante una comparación automática entre ligas. Lo relevante será comprobar cómo encaja en el funcionamiento concreto del Everton, qué volumen de ocasiones recibe y cómo sostiene su contribución en diferentes escenarios de partido.
Una incorporación con presente y margen de crecimiento
McNamara se incorporó al Everton como una de las apuestas ofensivas del curso 2026-27. Su historial goleador proporciona razones para seguir su evolución, mientras la asistencia ante Birmingham ofrece un primer indicio de cómo puede resultar decisiva incluso entrando desde el banquillo.
El desafío inmediato consiste en convertir ese buen inicio en continuidad. La cifra histórica lograda en Melbourne pertenece a una etapa cerrada; sus nuevas actuaciones determinarán la dimensión que alcance en la Women’s Super League.
Fuente oficial: WSL Football.





