Italia abrió la Futsal Week con un 19-1 ante Serbia en Poreč. La selección de Francesca Salvatore arrancó el torneo internacional en Croacia con una goleada rotunda y confirmó desde la primera jornada por qué llegaba como una de las referencias del campeonato.
El resultado tiene valor por el marcador, pero también por el contexto. Italia comparte grupo con Serbia, Marruecos y Chequia en una competición que ya ganó en 2019 y 2024. Tras el estreno, el siguiente examen llegará este miércoles a las 12.15 ante Marruecos, una rival que elevará el nivel competitivo del grupo.
Coppari abre el camino y el ataque se reparte
El partido se rompió muy pronto con el doblete inicial de la capitana Ludovica Coppari. A partir de ahí, Italia convirtió la superioridad en una producción ofensiva amplia, con primeras dianas internacionales para Alice Virdis, Greta Maretti y Natasha Barban.
La goleada también dejó dos tripletes de peso: Renata Adamatti y Sara Boutimah volvieron a mostrar su capacidad para castigar en el área rival. En un torneo corto, empezar con tantas futbolistas activadas en ataque ofrece a Italia una ventaja anímica y una señal de profundidad antes de los cruces de mayor exigencia.
Juventud y experiencia antes de Marruecos
Salvatore valoró especialmente el debut de las jugadoras jóvenes y la mezcla entre experiencia y renovación. La lectura del cuerpo técnico es importante: el marcador premia la organización colectiva, pero la prueba real será sostener esa estructura cuando el rival obligue a resolver con menos espacios.
Marruecos aparece ahora como una referencia distinta. Ya se midió a Italia en un amistoso el pasado septiembre y también participó en el primer Mundial femenino de futsal disputado en Filipinas. Para las Azzurre, el 19-1 no cierra nada: funciona como una entrada fuerte en el torneo y como punto de partida para medir si el equipo puede transformar pegada inicial en continuidad competitiva.
Fuente oficial: FIGC.





