La ida de semifinales de la Women’s Champions League entre Bayern Múnich y FC Barcelona dejó una secuencia de máxima tensión en el tramo final: Franziska Kett fue expulsada por agarrar del pelo a Salma Paralluelo, y poco después también vio la roja el técnico del Bayern, José Barcalá, por sus protestas desde la banda. El partido terminó 1-1 en Múnich.
La acción de Kett cambió por completo su noche. La futbolista alemana había sido una de las protagonistas del partido: antes del descanso obligó a Cata Coll a intervenir con una buena parada y, ya en la segunda mitad, firmó el tanto del empate para el Bayern. Pero en el minuto 79 su actuación quedó marcada por el tirón de pelo a Salma, una acción que la colegiada castigó con roja directa al interpretarla como conducta violenta.
La expulsión desató una fuerte reacción en el banquillo local. Barcalá, muy molesto con la decisión arbitral, fue expulsado por protestar y no podrá dirigir al Bayern desde la banda en el partido de vuelta, por lo que tendrá que seguir la eliminatoria desde la grada. La vuelta está programada en Barcelona el 3 de mayo.
El episodio deja al Bayern condicionado para la resolución del cruce: sin Kett sobre el césped y sin su entrenador en el área técnica, el equipo alemán viajará a Barcelona con la eliminatoria abierta, pero también con una ausencia doble nacida de una misma jugada













