Juan Carlos Amorós se acoge a cinco semanas de baja por paternidad con Gotham FC en plena temporada de la NWSL, tres meses después del nacimiento de su segundo hijo. El entrenador español explicó a AS que tomó la decisión para dar prioridad a su familia y, al mismo tiempo, contribuir a normalizar este tipo de pausas dentro de los cuerpos técnicos del fútbol profesional.
La medida tiene un impacto directo en la competición: Amorós indicó que estará fuera durante siete partidos. También señaló que Gotham contemplaba en su caso hasta doce semanas de ausencia, aunque optó por cinco al considerar que ya suponían un periodo relevante en mitad de la temporada. AS presenta la decisión como una situación inédita entre entrenadores en un contexto competitivo de este nivel.
Cinco semanas para dar prioridad a la familia
Amorós situó la conciliación como uno de los aspectos más difíciles de una profesión marcada por los viajes, las concentraciones y un calendario que rara vez se detiene. En su caso, explicó que la organización familiar queda condicionada por el trabajo y que esta vez quiso reservar un periodo concreto para estar con su pareja y sus hijos.
Durante su ausencia, Shaun Harris asumirá temporalmente la responsabilidad del equipo. El asistente forma parte del cuerpo técnico de Amorós desde su etapa en el Tottenham, por lo que la transición se apoya en una estructura ya conocida por la plantilla y en una relación de trabajo consolidada.
La conciliación también forma parte de la estructura de Gotham
La decisión del entrenador encaja en un club que, según explicó el propio Amorós, ya ha desarrollado medidas de conciliación para sus futbolistas. Las familias pueden acompañar al equipo en determinados desplazamientos y las jugadoras cuentan con fórmulas para viajar con sus hijos y con una pareja o persona cuidadora. Actualmente, añadió, tres futbolistas de la plantilla son madres.
Para Amorós, el siguiente paso es que estas condiciones no se limiten a las jugadoras. Su planteamiento incluye a entrenadores y al resto del personal técnico, porque las exigencias de movilidad y disponibilidad también afectan a quienes trabajan alrededor del equipo. La profesionalización, desde esa perspectiva, no se reduce a salarios, instalaciones o rendimiento: también exige estructuras que permitan sostener una carrera sin separar por completo la vida laboral de la familiar.
Una ausencia que abre una conversación laboral en la NWSL
La baja de Amorós no cambia únicamente quién dirige a Gotham durante unas semanas. También hace visible una cuestión laboral poco habitual en el relato cotidiano del fútbol: cómo se organiza el cuidado cuando la competición continúa. Que un entrenador pueda detener temporalmente su actividad en mitad de la temporada coloca la conciliación dentro de la conversación sobre las condiciones de trabajo del deporte profesional.
El técnico recordó además que en 2021, durante su etapa en el Betis, no pudo disfrutar de una medida similar tras el nacimiento de su primer hijo. La comparación entre ambas experiencias ayuda a entender por qué ha querido dar visibilidad a esta decisión ahora, ya asentado en la NWSL y con el respaldo de Gotham.
El caso no convierte por sí solo la baja por paternidad en una práctica generalizada dentro de la liga, pero sí ofrece un precedente visible sobre cómo un club puede integrar la conciliación en su estructura. Para Gotham, el reto deportivo inmediato será mantener la continuidad durante los siete encuentros en los que Amorós no estará al frente del equipo; para el entorno de la NWSL, la conversación va más allá del banquillo y alcanza las condiciones necesarias para sostener carreras profesionales a largo plazo.
Fuente: AS.





