El partido entre Necaxa y Querétaro de la Liga MX Femenil, disputado este domingo en el Estadio Victoria de Aguascalientes, se vio interrumpido por un momento de confusión tras escucharse ruidos que generaron alarma tanto en jugadoras como en asistentes. Las imágenes de las futbolistas saliendo rápidamente del campo circularon con rapidez, evocando recuerdos de episodios pasados de violencia en el fútbol mexicano.
Sin embargo, la Federación Mexicana de Fútbol aclaró que no se trató de una balacera ni existió riesgo real para quienes estaban en el estadio. El origen del susto fue el escape de un vehículo fuera del recinto, cuyos chasquidos fueron confundidos con detonaciones. Por precaución, la árbitra decidió enviar a las jugadoras a los vestidores hasta confirmar que la situación estaba bajo control.

- Seguridad garantizada: No hubo daños ni personas afectadas durante el incidente.
- Reanudación rápida: El partido continuó tras comprobarse que no existía peligro.
- Contexto sensible: La reacción se produce en un clima nacional marcado por recientes hechos violentos en otras regiones.
La escena recordó a la balacera ocurrida en 2011 durante un Santos vs. Morelia, aunque esta vez todo quedó en un susto y la estructura de seguridad funcionó para proteger a la comunidad futbolística. La Liga MX Femenil reiteró su compromiso con la protección y el bienestar de jugadoras y afición, subrayando que la profesionalización también implica protocolos claros ante cualquier eventualidad.
Fuente: AS México.














