La NWSL abrió su temporada 2026 con un dato que pesa por sí solo: el fin de semana inaugural reunió a 129.202 personas en 8 partidos, la cifra más alta registrada por la liga para una jornada de arranque. El promedio también quedó arriba: 16.150 hinchas por encuentro, otro récord para una apertura de temporada.
El dato no se sostiene en un solo estadio. Siete de los ocho partidos del primer fin de semana superaron la barrera de las 10.000 asistentes, una marca que también quedó como la mejor de la historia de la liga para una fecha inaugural. Ahí está la señal más fuerte: no fue una excepción aislada, sino una respuesta repartida en distintas plazas y mercados.
Dentro de ese mapa, el estreno local de Boston Legacy FC empujó una de las postales del arranque con 30.207 personas en Gillette Stadium, récord para el primer partido en casa de una franquicia en la NWSL. Pero la noticia de fondo va más allá de Boston: la liga empezó el año con estadios activos, entradas sostenidas y una base de público que acompaña desde la primera fecha.
Para una competencia que viene estirando su calendario y su alcance, este inicio deja algo concreto. La NWSL no solo volvió; volvió con tribunas que la empujan. Y en el fútbol femenino, esa escena también ordena el resto: inversión, visibilidad y una discusión cada vez más seria sobre el lugar que ocupa la liga en el deporte de Estados Unidos.
Así fue la primera jornada de la NWSL














