La NWSL afronta un invierno crucial que podría definir su futuro inmediato. La llegada de Atlanta como 17º equipo, tras abonar una cifra histórica de 165 millones de dólares por la franquicia, marca el ritmo de una liga en plena expansión. Ocho clubes han entrado en la lista Forbes de equipos femeninos más valiosos del mundo y la final del campeonato batió récords de audiencia en plataformas como ESPN.
En el plano deportivo, la permanencia de figuras como Sophia Wilson y Trinity Rodman —que han optado por seguir en Estados Unidos pese al interés europeo— refuerza la imagen de la liga como destino atractivo para el talento local. Wilson, además, se convierte en la jugadora mejor pagada de la competición tras ejercer su opción de un millón de dólares con Portland Thorns.
Sin embargo, el debate sobre el mecanismo «High Impact Player» entre la comisionada Jessica Berman y el sindicato NWSLPA añade incertidumbre. El resultado de esta negociación puede marcar un antes y un después en la capacidad de la liga para retener a sus estrellas y gestionar su crecimiento económico sin perder competitividad ni equidad salarial.
Fuente: The Equalizer.













