La Women’s Champions League 2025/26 ha marcado un nuevo umbral de audiencia para el fútbol femenino europeo. Según el informe citado por UEFA, la competición más que duplicó su seguimiento y prevé alcanzar al menos 44,5 millones de espectadores en la temporada.
El dato confirma un avance que va más allá del resultado deportivo: antes de la final, más de 39,7 millones de personas ya habían seguido el torneo, emitido en 207 territorios. La final contó además con 30 socios en abierto, lo que la convirtió en la más disponible hasta ahora dentro de la competición.
Una competición con más alcance y más equilibrio
El crecimiento también se trasladó al ecosistema digital. La Champions femenina registró 947 millones de visualizaciones de vídeo, un 50% más que el curso anterior, junto a 1.490 millones de impresiones y 52 millones de interacciones. Son cifras que ayudan a medir la dimensión de una competición que ya no depende solo de sus grandes noches para sostener conversación y audiencia.
UEFA también vinculó ese salto a la evolución competitiva del torneo. Casi la mitad de los partidos, un 49%, terminaron con empate o con una diferencia de solo un gol, mientras que el 33% incluyó remontadas. Ese equilibrio alimenta una lectura relevante: el crecimiento de la Champions femenina no se explica únicamente por sus marcas históricas, sino por un producto deportivo más reconocible, más disputado y más fácil de seguir en distintos mercados.
La temporada terminó el 23 de mayo en el Ullevaal Stadion de Oslo, con las gradas llenas y el Barcelona levantando el título tras superar al Olympique Lyonnais. El escenario noruego cerró una campaña que deja una señal clara para clubes, operadores y competiciones nacionales: el interés por el fútbol femenino europeo se está ampliando cuando la distribución, el calendario y el nivel competitivo acompañan.
Fuente: bdnews24.com / Reuters.






