La Liga MX Femenil llega al parón internacional con un Apertura 2026 abierto en sus dos grupos. Rayadas, Tigres y América han marcado el ritmo competitivo, mientras Toluca y Atlético de San Luis han ganado peso en una fase regular más corta, donde cada resultado tiene impacto directo sobre los cuatro puestos de acceso a la fase final.
El nuevo formato ayuda a explicar esa tensión. Los 18 equipos están divididos en dos grupos de nueve y cada club disputa ocho encuentros contra rivales de su sector y seis partidos intergrupales. Solo los cuatro primeros de cada grupo avanzan a cuartos de final, una estructura que reduce el margen para recuperar puntos en el tramo final.
Rayadas pone el listón en el Grupo A
Uno de los resultados que mejor resume el momento del campeonato es el 4-3 de Rayadas sobre América en la Jornada 10. Monterrey no solo derrotó por primera vez en el torneo a las vigentes campeonas, sino que lo hizo después de llegar al descanso con un 1-3 adverso.
Valerie Vargas había adelantado a Rayadas, pero Irene Guerrero, un autogol de Valeria del Campo y Geyse permitieron a América tomar ventaja antes del descanso. En la segunda parte el partido cambió: un autogol de Isadora Haas redujo diferencias, Aerial Chavarin empató y Valerie Vargas completó la remontada con el 4-3.
El triunfo dejó a Rayadas en cabeza del Grupo A con 27 puntos, por delante de Tigres, con 25. Toluca también se ha instalado en la zona alta con 22 puntos después de ganar siete de sus primeros diez partidos.
Más allá de la puntuación, Monterrey está mostrando una plantilla con muchas vías para producir gol. Lucía García era su máxima anotadora con siete tantos antes del partido ante América, seguida por Jermaine Seoposenwe con seis y Diana García con cinco. Aerial Chavarin y Valeria del Campo añadían cuatro cada una. Esa distribución explica por qué Rayadas puede cambiar partidos sin depender de una sola referencia ofensiva.
Tigres mantiene una presión constante
Muy cerca aparece Tigres. Su 3-1 frente a Pumas en la Jornada 10 elevó a las universitarias a 25 puntos y mantuvo abierta la pelea por el primer puesto del Grupo A. Mariza abrió el marcador, Maricarmen Reyes hizo el segundo y Diana Ordóñez convirtió el tercero desde el punto de penalti.
El partido tuvo además un componente histórico: el tanto de Mariza fue señalado como el gol número 1.000 de Tigres en la Liga MX Femenil. Diana Ordóñez vuelve a ser una de las referencias a seguir después de comenzar el torneo con cuatro goles en el 8-0 contra Puebla, dentro de un ataque en el que Maricarmen Reyes también ha sostenido una producción constante.
La diferencia respecto a otros proyectos está en la continuidad. Tigres no necesita que un partido concreto cambie su posición en el mapa competitivo: permanece alrededor de la parte más alta. En un formato corto, esa regularidad adquiere todavía más valor.
América pierde el invicto, pero mantiene su potencia ofensiva
La derrota en Monterrey no cambia la lectura general sobre América. El equipo de Ángel Villacampa continúa liderando el Grupo B con 25 puntos y ha construido buena parte de su ventaja a partir de una producción ofensiva difícil de igualar.
El ejemplo más extremo llegó en la Jornada 2 con un 10-0 sobre Cruz Azul. Gabriela García, Scarlett Camberos, Geyse, Kimberly Rodríguez, Montserrat Saldívar, Priscila da Silva e Irene Guerrero participaron en una goleada que mostró desde el inicio la profundidad del ataque americanista.
Dentro de ese sistema hay una protagonista indiscutible: Geyse. El penalti anotado contra Rayadas fue su gol número 16 del Apertura 2026. La brasileña está siendo la referencia más productiva de un ataque que, sin embargo, tampoco depende exclusivamente de ella. Irene Guerrero aporta circulación, llegada y balón parado, mientras otras futbolistas sostienen la amplitud de recursos ofensivos del equipo.
La derrota frente a Monterrey aporta además información útil para el resto del torneo. América llegó a ponerse 1-3, pero no consiguió controlar el cambio de ritmo de Rayadas en la segunda mitad. No invalida su posición entre las principales candidatas, pero sí muestra que su superioridad ofensiva no elimina la necesidad de gestionar mejor los partidos abiertos.
Toluca se mete en la conversación y Pachuca queda bajo presión
Uno de los movimientos más importantes de la Jornada 10 fue la victoria del Toluca por 1-2 en Pachuca. Sonia Vázquez aprovechó un error en salida para abrir el marcador, Ella Sánchez empató y Eugénie Le Sommer firmó el tanto definitivo. El triunfo dejó a las Diablas con 22 puntos y siete victorias.
Toluca no aparece todavía con la misma exposición que Rayadas, Tigres o América, pero su posición obliga a incluirlo entre los equipos que están condicionando el Grupo A. El proyecto de Alberto Toril comenzó con un 1-4 ante Atlético de San Luis y ha mantenido capacidad para competir en distintos escenarios.
La otra cara del resultado es Pachuca. Las Tuzas llegaron a esta campaña con una referencia ofensiva consolidada en Charlyn Corral y habían mostrado momentos positivos, como el 3-1 ante Pumas en la Jornada 3. Sin embargo, después de diez jornadas se encontraban con 10 puntos y fuera de los cuatro puestos de clasificación del Grupo B.
Atlético de San Luis y una zona media que ya cuenta
El nuevo formato también está permitiendo que proyectos habitualmente alejados del primer foco tengan más peso clasificatorio. Atlético de San Luis alcanzó los 19 puntos después de vencer 0-1 a Querétaro en la Jornada 10 con gol de Enyerliannys Higuera.
En el Grupo B, Chivas aparece con 21 puntos y San Luis con 19 detrás de América, mientras Pumas ocupa una zona de clasificación más vulnerable con 13. Atlas y Pachuca todavía pueden alterar ese reparto.
Aquí aparece una de las consecuencias más interesantes del formato. La clasificación ya no premia simplemente ser uno de los ocho mejores equipos de toda la liga. Importa contra quién se compite dentro del grupo y cuánto cuesta cada tropiezo directo. El contexto cambia la lectura del resultado.
Las futbolistas que están definiendo el Apertura 2026
A esta altura del campeonato hay varios nombres que ayudan a explicar el torneo más allá de la clasificación. Geyse es la referencia ofensiva más evidente por sus 16 goles con América. Lucía García encabeza el reparto goleador de Rayadas, pero Monterrey encuentra también producción en Jermaine Seoposenwe, Diana García, Valerie Vargas y Aerial Chavarin.
Diana Ordóñez sigue siendo una amenaza constante en Tigres, acompañada por una Maricarmen Reyes decisiva desde el inicio del torneo. También conviene ampliar el foco: Eugénie Le Sommer acaba de decidir el triunfo de Toluca en Pachuca, Enyerliannys Higuera está aportando goles importantes al crecimiento de Atlético de San Luis y Alice Soto continúa ganando peso en un Rayadas construido para competir por el título.
Qué deja la Liga MX Femenil antes de la reanudación
El Apertura 2026 entra en su tramo definitivo con una certeza y varias preguntas. La certeza es que Rayadas, Tigres y América continúan funcionando como principales referencias competitivas, aunque Toluca ya se ha ganado un espacio propio en esa conversación.
Las preguntas apuntan al margen de evolución: si Monterrey puede sostener el nivel de su remontada frente a América, hasta dónde llega la producción goleadora de Geyse cuando aumente la exigencia defensiva, si Pachuca tiene tiempo suficiente para recuperar terreno y si Chivas y Atlético de San Luis mantendrán su lugar entre las cuatro mejores del Grupo B.
Con solo 14 partidos en la fase regular, la Liga MX Femenil ha reducido el calendario pero ha aumentado el valor competitivo de cada jornada. Un resultado entre aspirantes ya no son simplemente tres puntos: puede terminar definiendo la posición, el cruce o incluso la presencia de un equipo en la fase que decide el título.
Fuente: La Jornada.






