Emmanuel Macron visitó a la selección francesa femenina en Clairefontaine en plena preparación de los dos últimos partidos clasificatorios hacia el Mundial 2027. Las Bleues trabajan bajo la dirección de Laurent Bonadeï antes de medirse a Polonia el 5 de junio en Gdansk y a la República de Irlanda el 9 de junio en Grenoble, dos citas que mantienen abierto el objetivo de la clasificación directa.
La visita tuvo un componente simbólico y competitivo. Macron acudió al centro nacional acompañado por Brigitte Macron y por la ministra de Deportes, en una jornada en la que también estaba previsto el apoyo institucional a la selección masculina antes del Mundial 2026. En ese contexto, el encuentro con las futbolistas francesas funcionó como un gesto de respaldo en una ventana que exige concentración y resultados.
Una señal antes de Polonia e Irlanda
Francia llega al cierre de la fase con margen, pero sin espacio para tratar los partidos como una rutina. El desplazamiento a Gdansk frente a Polonia y el duelo posterior en Grenoble ante Irlanda obligan al grupo a sostener su nivel competitivo para convertir el tramo final en una vía sólida hacia Brasil 2027.
La fuente señala que futbolistas como Sandy Baltimore, Delphine Cascarino y Marie-Antoinette Katoto compartieron ese momento con el presidente francés y el resto de la delegación. Más allá de la imagen institucional, el valor de la noticia está en el calendario: las Bleues afrontan una semana en la que cada detalle de preparación, confianza y cohesión puede pesar en la carrera mundialista.
Fuente: Coeurs de Foot.





