El regreso de María Sánchez a Tigres UANL ha supuesto mucho más que un cambio de club: la atacante mexicana ha vuelto a sentirse parte activa del proyecto de la Selección Mexicana Femenil, en un momento clave para el fútbol nacional. Su reincorporación al entorno local le ha permitido fortalecer vínculos y adaptarse mejor al estilo y exigencias del Tri, algo que reconoce como fundamental para su rendimiento y proyección internacional.
- Reencuentro: Sánchez destaca la importancia de estar rodeada de compañeras habituales en selección dentro de Tigres.
- Crecimiento: Subraya el avance estructural y los recursos que hoy tiene el fútbol femenino mexicano.
- Meta mundialista: La ofensora apunta a Brasil 2027 como objetivo personal y colectivo.
La futbolista, conocida como «Bombi», explica que su paso por la NWSL estadounidense dificultaba la integración con el grupo nacional, tanto por diferencias tácticas como por la distancia diaria con el cuerpo técnico. Ahora, en la Liga MX Femenil, siente una conexión más directa y cotidiana con el entorno del Tri, lo que facilita la comunicación y la adaptación a las metodologías de selección.
Sánchez no fue convocada para el amistoso ante Brasil en marzo debido a una lesión reciente, pero su regreso a las canchas fue inmediato y productivo: firmó cuatro goles en la victoria 8-0 sobre Islas Vírgenes, consolidando su candidatura para futuras listas. La jugadora insiste en que el trabajo diario en Tigres es clave para ser considerada en los próximos retos internacionales.
Con el premundial Concacaf W a la vista y una generación cada vez más profesionalizada, María Sánchez representa ese puente entre experiencia internacional y arraigo local. Su caso ilustra cómo la estructura y el contexto pueden potenciar el talento individual y fortalecer la identidad colectiva del fútbol femenino mexicano.
Fuente: AS México.












