La exjugadora Mariana Cerro, referente del Athletic y Eibar, ha roto el silencio sobre la salud mental en el fútbol femenino tras retirarse a los 25 años. Su testimonio revela la cara oculta de la élite: «Entrenaba y luego lloraba; solo sentía apatía y tristeza».

En su mejor temporada deportiva, Mariana se vio superada por el agotamiento psicológico. La presión, la exposición pública y la falta de espacios seguros para hablar de salud mental la llevaron a tomar una decisión valiente: priorizar su bienestar.
«Creo que puede ser útil; y más en el fútbol, que siempre hablamos de lo mismo e igual hay que hablar de otras cosas que también son importantes», afirma Mariana. Su historia visibiliza una realidad compartida por muchas futbolistas, donde el éxito externo no siempre refleja el bienestar interno.
Acompañamiento y nuevos caminos
El apoyo de sus compañeras y profesionales fue clave para afrontar el proceso. Hoy, Mariana apuesta por una vida tranquila, lejos de los focos, redefiniendo el éxito como «estar a gusto con mi gente».
«La temporada anterior seguramente fuera mi mejor temporada, pero acabé psicológicamente muy mal, en un estado de tristeza interesante.»
Su mensaje es claro: normalizar las dificultades emocionales es fundamental para transformar el deporte desde dentro.
Fuente: AS.












