La llegada de Myra Delgadillo a Tigres Femenil ha supuesto un desafío doble: adaptarse a la exigencia del club y portar el emblemático número 14, cedido con confianza por Lizbeth Ovalle. La futbolista mexicana compartió que recibió el visto bueno de la histórica jugadora antes de asumir el dorsal, un gesto que refuerza la continuidad y el respeto dentro del vestuario auriazul.
- Dorsal simbólico: Delgadillo cuenta con el respaldo de Ovalle para lucir el 14 en Tigres.
- Cambio de posición: Ha pasado de delantera a lateral y contención, mostrando versatilidad táctica.
- Adaptación progresiva: Reconoce la presión y la competencia interna, pero valora el apoyo del grupo.
Delgadillo, nacida en California y con experiencia europea, explicó que su adaptación al equipo implica también un cambio de rol en el campo. Aunque extraña marcar goles, se muestra paciente y comprometida con las necesidades tácticas del plantel, ocupando posiciones defensivas cuando es necesario. Su disposición a contribuir donde más se le requiera refleja una visión colectiva y profesionalizada del fútbol.
La futbolista destacó la importancia de aprender junto a referentes como Jenni Hermoso, Charlyn Corral o Rebeca Bernal, subrayando cómo cada una aporta liderazgo, visión o instinto goleador. Para Delgadillo, compartir vestuario con figuras de este calibre fortalece su proceso de crecimiento y adaptación en la Liga MX Femenil.
Sobre su llegada a Tigres, Delgadillo señaló que fue una decisión personal motivada por el deseo de afrontar nuevos retos y competir al máximo nivel. Asume la presión inherente a un club campeón como parte del proceso y confía en que el equipo puede aspirar al bicampeonato gracias al respaldo interno y la estructura consolidada.
Finalmente, Delgadillo considera que su paso por Tigres puede ser un trampolín para regresar a la Selección Mexicana. Aunque reconoce que los goles son clave para ser convocada, mantiene la calma y apuesta por seguir aportando desde cualquier rol que le toque desempeñar.













