El inicio de 2026 llega cargado de esperanza y ambición para el fútbol femenino. Voces destacadas del deporte, desde jugadoras hasta entrenadoras y directivas, han compartido sus deseos para el futuro inmediato de la disciplina, reflejando tanto los avances logrados como los retos pendientes.
Entre los anhelos más repetidos está el crecimiento sostenido del interés y la asistencia a los estadios, especialmente en regiones donde aún cuesta llenar gradas. Natasha Dowie, exinternacional inglesa, sueña con ver multitudes en el norte del país, mientras que Lee Burch aboga por una Copa FA igualitaria y mayor visibilidad mediática para las principales ligas.
La profesionalización y el apoyo a las bases también ocupan un lugar central. Ellen Maggs reclama academias sólidas desde categorías sub-10, y Amy Rodgers pide inversión en las divisiones inferiores.
La salud preocupa: varias voces, como Gemma Fraser y Shelly Provan, insisten en la urgencia de investigar a fondo las lesiones de ligamento cruzado anterior (LCA), tan frecuentes en el fútbol femenino.

No faltan deseos de mayor diversidad en los roles técnicos y directivos, ni llamados a abrazar nuevas generaciones y consolidar la seriedad del fútbol femenino en todos los ámbitos. El mensaje es claro: 2026 debe ser un año de pasos firmes hacia la igualdad, la visibilidad y el bienestar de quienes hacen posible este deporte.
Fuente: She Kicks.












