A 10 de marzo de 2026, Mercury13 ya no es una promesa ni una presentación bonita con discurso de futuro: es un grupo de multi-propiedad centrado solo en fútbol femenino que controla una participación mayoritaria en FC Badalona Women, Bristol City Women y una participación de control en F.C. Como Women. Su apuesta no va de comprar por comprar, sino de construir clubes femeninos con identidad propia, músculo comercial y ambición deportiva en varias ligas europeas.
De dónde sale Mercury13
El proyecto nació en 2023 de la mano de Victoire Cogevina Reynal y Mario Malavé, con un plan muy claro: movilizar 100 millones de dólares para adquirir clubes de mujeres en Europa y Latinoamérica. Su primera operación prevista fue Lewes, en Inglaterra, pero aquella vía no cristalizó. El giro definitivo llegó en marzo de 2024 con Como Women, y después con el respaldo financiero de Avenue Sports Fund, que en diciembre de 2024 inyectó capital en Mercury13. En febrero de 2026, la propia empresa informó además de la salida de Cogevina Reynal y señaló que el consejo y su accionista mayoritario, Avenue Sports, pilotan esta nueva fase.
Hay un detalle que explica bastante bien su relato: el nombre Mercury13 homenajea a las mujeres piloto conocidas como “Mercury 13”, excluidas del programa espacial de la NASA por razones de género. No es un adorno de marca; es una declaración política y comercial a la vez.
Quién hay detrás
Detrás del grupo hay una mezcla muy calculada de negocio, fútbol y marketing. En la estructura pública de la compañía figuran perfiles como Lauren Holiday, hoy presidenta del grupo y consejera activa en la operación de Badalona; los asesores Michael Broughton, Ebru Köksal y Luis Vicente; y ejecutivas como Hannah Haynes en estrategia, Lindsey Eckhouse en ingresos y Alejandra Depalma en comunicación. A eso se suman inversores-embajadores como Juan Mata, que entró en 2025 junto a Sérgio Oliveira, y Giorgio Chiellini, que invirtió en 2024.
F.C. Como Women, el laboratorio inicial
Como fue el primer laboratorio real del modelo Mercury13. El grupo compró una participación de control en marzo de 2024, mientras Stefano Verga siguió como presidente y accionista. Desde entonces, la operación italiana ha servido para enseñar qué entiende Mercury13 por “transformar” un club: rebranding completo, nueva identidad pensada para conectar con una audiencia femenina global, acuerdo técnico con Nike, patrocinio principal de WeAre8 y una estrategia de club independiente, no subordinado a una estructura masculina. El propio club presume hoy de ser uno de los pocos proyectos profesionales e independientes del fútbol femenino italiano y europeo.
Bristol City Women, el salto al mercado inglés
La compra de Bristol City Women en septiembre de 2025 fue otra cosa: no solo una adquisición, sino una prueba de escala. Mercury13 se hizo con una mayoría significativa en un club con historia, base social e infraestructuras ya montadas, mientras Stephen Lansdown conservó una participación minoritaria. La propia operación fue presentada como “la primera de su tipo” en Inglaterra, porque busca combinar estructura integrada de club con independencia comercial para la sección femenina. Eso significa seguir jugando en Ashton Gate, seguir usando el centro de alto rendimiento y, al mismo tiempo, separar el crecimiento económico del equipo femenino de la lógica habitual de un gran grupo multideportivo.
El dato que mejor explica por qué Mercury13 eligió Bristol es este: en la temporada 2023/24, el club promedió 6.987 espectadores en la WSL, la quinta mejor media de la competición, y la ciudad ya había agotado entradas en partidos de las Lionesses. Para un grupo que vende comunidad, experiencia y marca, Bristol era mercado, estadio y relato a la vez.
FC Badalona Women, la entrada en España
La llegada a FC Badalona Women abre el capítulo español y es, seguramente, el movimiento más simbólico para nosotras por cercanía y contexto. Mercury13 anunció este 10 de marzo de 2026 una inversión mayoritaria en el club de Liga F, convirtiéndose —según la propia empresa— en la primera plataforma de multi-propiedad especializada en fútbol femenino en entrar en el mercado español. Josep Bellet seguirá como presidente, Pedro Iriondo asume como CEO y Lauren Holiday se incorpora al consejo. Además, el club jugará en el Estadi Municipal de Badalona desde la temporada 2026/27, una vez concluyan las obras impulsadas por el Ayuntamiento.
No es una compra sobre un solar vacío. FC Badalona Women está hoy en la pelea de Liga F y ha alcanzado las semifinales de la Copa de la Reina frente al FC Barcelona. Junto a la operación llegan también Fever como patrocinador frontal y socio estratégico y Nike como apoyo en esta nueva etapa. Es decir: dinero, visibilidad, marca y una narrativa de ciudad.
Qué supone realmente
Lo que propone Mercury13 es una idea fuerte: que el fútbol femenino no tiene por qué crecer como apéndice del masculino, sino como industria propia. Por eso fichan talento de estrategia e ingresos, cierran alianzas con Wasserman/The Collective para vender derechos y patrocinio a escala de grupo, y repiten la misma tesis en cada mercado: una experiencia distinta para una afición distinta, con clubes capaces de hablarle a una audiencia femenina históricamente desatendida.
La frase que mejor resume esa filosofía la dejó Victoire Cogevina Reynal en 2024: “Yo crecí amando el fútbol, pero nunca sentí que estuviera hecho para mí”. Esa idea atraviesa toda la estrategia de Mercury13: no copiar el modelo masculino, sino disputar quién diseña el fútbol del futuro.
Ahora bien, también conviene mirar el modelo con ojo crítico. Más inversión y más estructura pueden traducirse en mejores plantillas, mejores salarios, más patrocinio y mejores estadios; pero la multi-propiedad también concentra poder, centraliza decisiones y obliga a vigilar que la identidad local no quede subordinada al relato global de la marca. En Como, Bristol y ahora Badalona, el gran examen será ese: crecer sin vaciar el alma del club.
Lo que hay que saber en una línea
Mercury13 no ha venido a poner un parche. Ha venido a probar que un club femenino puede ser proyecto principal, activo cultural y negocio serio al mismo tiempo. Y si esa apuesta sale bien en Badalona, Como y Bristol, no estaremos solo ante tres operaciones corporativas: estaremos ante un modelo que puede empujar —o tensionar— el futuro del fútbol femenino europeo.
Seguir este caso merece la pena: porque aquí no solo se decide quién invierte, sino quién manda, quién cuenta la historia y para quién se construye el fútbol femenino que viene.














