El regreso de la Women’s Super League tras el parón navideño dejó dos lecturas claras: Manchester City sigue ganando incluso cuando el partido le exige paciencia, y Chelsea volvió con hambre, convirtiendo su tarde en Kingsmeadow en un recordatorio de quién sabe apretar la carrera cuando toca. Por detrás, Arsenal y Manchester United se anularon en un 0–0 con más tensión que brillo (y una roja que lo cambió todo), mientras Aston Villa y Tottenham sumaron triunfos de esos que valen doble: por puntos y por narrativa. Abajo, el empate de Liverpool ante London City no rompe la sequía, pero sí deja una primera pequeña señal de vida.
Resultados (J12)
- Arsenal 0–0 Man Utd
- Aston Villa 2–1 Brighton
- Chelsea 5–0 West Ham
- Man City 2–0 Everton
- Tottenham 1–0 Leicester
- Liverpool 0–0 London City
Minicrónicas y resúmenes
Arsenal 0–0 Man Utd: dominio gunner, roja visitante y un punto que enfría la pelea
En el Emirates, Arsenal llevó el peso del partido y acumuló llegadas, pero se encontró con una versión muy competitiva de United sosteniéndose desde la estructura y una portera, Phallon Tullis-Joyce, clave para mantener el cero. El encuentro se inclinó aún más hacia la portería visitante cuando Jayde Riviere vio la segunda amarilla (y la roja) a falta de unos 25 minutos, pero ni con superioridad numérica las locales encontraron el remate definitivo. En clave española, Mariona Caldentey volvió a ser una de las piezas de continuidad en la circulación, aunque el partido acabó pidiendo más colmillo en el área que control con balón.
Aston Villa 2–1 Brighton: dos minutos que cambian la tarde
Brighton empezó mejor y se adelantó con Fuka Tsunoda muy pronto, castigando un desajuste y obligando a Villa a reconstruirse. La remontada llegó de golpe tras el descanso: Rachel Daly empató de cabeza y, casi sin tiempo para recolocar el tablero, Kirsty Hanson clavó el 2–1 desde la frontal. Villa no fue un vendaval constante, pero sí un equipo que entendió cuándo acelerar y cómo cerrar el partido desde el oficio, con una segunda mitad más sólida que brillante.
Chelsea 5–0 West Ham: una manita para volver a creer
Chelsea necesitaba un partido así y lo construyó desde el primer minuto: presión alta, ritmo y castigo inmediato a cualquier error. El 1–0 llegó con un desafortunado autogol de Yu Endo, y a partir de ahí el partido se rompió en clave blue: Lauren James amplió, Alyssa Thompson hizo el tercero y Sandy Baltimore firmó un doblete, uno de ellos desde el punto de penalti. Un 5–0 que habla de pegada, sí, pero también de una tarde de control emocional: Chelsea no dejó que el rival respirara.
Man City 2–0 Everton: paciencia, Kerolin y el sello de Miedema
El City volvió como si no hubiese parón: posesión, asfixia tras pérdida y una insistencia que terminó abriendo la puerta. Kerolin marcó el primero tras una conducción marca de la casa y Vivianne Miedema remató el encuentro pasada la hora de juego. Everton resistió con orden y con una actuación destacada de Courtney Brosnan, pero el guion fue casi siempre el mismo: City arriba, Everton defendiendo y esperando una grieta que no llegó a tiempo.
Tottenham 1–0 Leicester: ganar sin brillar también suma Champions
En Brisbane Road, Tottenham dominó el territorio y encontró el gol en una acción a balón parado: un córner de Eveliina Summanen acabó en autogol de la portera Olivia Clark, el detalle que decidió un partido de márgenes pequeños. Spurs tuvo opciones para ampliar, pero le bastó con protegerse bien tras pérdida y no conceder transiciones limpias. Tres puntos que alimentan su candidatura a la zona alta.
Liverpool 0–0 London City: un punto, una portería a cero y una pregunta pendiente
En St Helens, Liverpool no ganó —y sigue sin hacerlo—, pero al menos dejó una tarde más estable: regreso de Grace Fisk y Risa Shimizu, debut completo para Jennifer Falk y Alice Bergstrom, y sensación de equipo algo más reconocible en la presión. Bergstrom y Ceri Holland tuvieron las más claras en un partido que se apagó por falta de acierto en el último gesto. Para London City, un 0–0 sin demasiado brillo; para Liverpool, una pequeña base sobre la que construir… siempre que el gol aparezca alguna vez.












