La RFEF ha presentado un acuerdo con el Grupo Tambre para ofrecer apoyo y acceso a tratamientos de fertilidad a jugadoras de la selección española, internacionales de fútbol sala, árbitras y asistentes de Primera División, además de las empleadas y empleados de la Federación. La alianza estará vigente hasta la primavera de 2029 y amplía las medidas de conciliación y protección de la maternidad impulsadas por el organismo.
El acuerdo incorpora una nueva vía de acompañamiento en salud reproductiva para quienes quieran utilizarla, con el objetivo de que las decisiones sobre maternidad puedan tomarse con más información y margen personal. La RFEF encuadra esta iniciativa dentro de un modelo de cuidados que ya incluye medidas para facilitar la convivencia de futbolistas con sus familias durante grandes campeonatos internacionales.
Qué incluye el acuerdo de fertilidad de la RFEF
Según la información oficial, Tambre pasa a ser la clínica de fertilidad vinculada a la selección española, la selección de fútbol sala y las árbitras y asistentes del CTA. Entre las opciones disponibles se mencionan la vitrificación de ovocitos, la fecundación in vitro, la ovodonación y distintos estudios genéticos, siempre como recursos voluntarios para las profesionales que decidan acceder a ellos.
La medida no se limita a las futbolistas internacionales. También alcanza a árbitras y asistentes de Primera División y a la plantilla de la propia Federación. Ese carácter transversal amplía el alcance de una política que afecta a distintos perfiles profesionales dentro de la estructura del fútbol español y sitúa la salud reproductiva dentro de las condiciones que pueden influir en la continuidad de una carrera.
Conciliación, salud reproductiva y carrera profesional
La maternidad sigue siendo una de las cuestiones que más condicionan la planificación de una trayectoria deportiva. En el fútbol de alto nivel, los calendarios, las concentraciones, los desplazamientos y la exigencia física obligan a coordinar decisiones personales con una actividad profesional de máxima intensidad. Por eso, ampliar el acceso a información médica y a tratamientos específicos puede reducir parte de esa presión, aunque la decisión final siga perteneciendo a cada futbolista o profesional.
Reyes Bellver, directora de Fútbol Femenino de la RFEF, señaló que el objetivo es ofrecer más recursos en ámbitos como la salud reproductiva, física y mental. En la presentación también participaron futbolistas como Olga Carmona, Patri Guijarro y Vane Sotelo, además de la árbitra Alicia Espinosa, que pusieron el foco en la posibilidad de decidir con mayor libertad sobre el momento y la forma de abordar la maternidad.
El acuerdo se suma a iniciativas anteriores de conciliación promovidas por la Federación para que las futbolistas puedan estar acompañadas por sus familias durante determinados campeonatos. El paso ahora anunciado amplía esa lógica: no se centra únicamente en la organización de concentraciones o desplazamientos, sino también en facilitar recursos vinculados a una dimensión de salud que puede tener efectos directos sobre la planificación personal y profesional.
Un paso que pone los cuidados dentro de la estructura
La relevancia de la medida está en incorporar la fertilidad a una conversación más amplia sobre condiciones de profesionalización y sostenibilidad de las carreras deportivas. No todas las futbolistas desean ser madres ni todas afrontan las mismas circunstancias, pero disponer de información y alternativas puede ampliar el margen de decisión de quienes sí quieran hacerlo.
El acuerdo no elimina por sí solo las dificultades de conciliación que existen en el deporte de élite, pero sí introduce una herramienta concreta dentro de una estructura federativa. En un ecosistema donde durante años muchas decisiones sobre maternidad se han vivido como un asunto estrictamente individual, que una institución incorpore recursos de salud reproductiva supone trasladar parte de esa responsabilidad al entorno profesional.
Fuente oficial: Real Federación Española de Fútbol.




