Rumanía cerró la primera fase europea hacia el Mundial 2027 con un 0-0 en Moldavia que le asegura el play-off y el ascenso a la Liga B. El empate en Nisporeni mantuvo a la selección de Massimo Pedrazzini en el primer puesto, invicta y sin goles encajados, una señal de solidez en una ruta que comenzó con victorias ante Moldavia y Chipre.
El partido no tuvo el brillo ofensivo que buscaba Rumanía, pero sí dejó una consecuencia competitiva clara. La primera parte fue equilibrada y, tras el descanso, la portera Margarita Panova sostuvo a Moldavia con una intervención decisiva en el penalti lanzado por Mihaela Ciolacu y con paradas posteriores a Carmen Marcu y Bianca Ienovan.
Un empate que también cambia de nivel
Rumanía termina esta fase con tres victorias y un empate: 1-0 ante Moldavia, 4-0 en Chipre, 3-0 de nuevo ante Chipre y el 0-0 final en Nisporeni. El dato más fuerte es defensivo, porque el equipo no recibió ningún gol en cuatro partidos y construyó desde ahí su regreso a la Liga B.
El siguiente paso llegará el 18 de junio, cuando se sorteará la primera ronda del play-off mundialista y también los posibles cruces de una segunda eliminatoria. Según el procedimiento UEFA citado por la fuente, Rumanía se medirá primero a una rival de Liga A que haya terminado segunda o tercera de grupo.
La noticia coloca a Rumanía dentro de una capa europea de alto valor competitivo: no es solo un empate sin goles, sino el cierre de una fase impecable en defensa, una promoción de categoría y una puerta abierta al tramo más exigente del camino hacia Brasil 2027.
Fuente: Radio România Actualități.





