Annamaria Serturini jugará en la Juventus hasta el 30 de junio de 2029. La internacional italiana llega al club bianconero como un movimiento de mercado confirmado y con un perfil muy reconocible: extremo de 28 años, experiencia acumulada en la Serie A y recorrido suficiente para competir desde el primer día en una plantilla que vuelve a mirar alto.
La operación tiene una lectura inmediata para la Juventus. No se trata solo de sumar una atacante más, sino de incorporar una futbolista que conoce los ritmos del campeonato italiano, que ha pasado por clubes de máxima exigencia y que puede ampliar recursos en banda dentro de un proyecto obligado a sostener competitividad nacional y presencia europea.
Una carrera construida en la Serie A
Serturini comenzó su trayectoria en el Brescia, donde debutó en Serie A con apenas 16 años. Después pasó por Pink Bari y dio un salto importante en la Roma, club en el que permaneció seis temporadas antes de regresar a Lombardía para jugar en el Inter durante dos campañas y media.
Ese recorrido deja una futbolista con peso competitivo y palmarés. En su carrera ha celebrado dos títulos de Serie A, tres Copas de Italia y tres Supercopas italianas, cifras que explican por qué su llegada puede tener impacto en un vestuario que necesita jerarquía, continuidad y soluciones en los metros finales.
Experiencia para elevar la competencia interna
La dimensión internacional también forma parte de su valor. Serturini pasó por las categorías inferiores de Italia y debutó con la selección absoluta en 2019, una trayectoria que refuerza su perfil como jugadora hecha en contextos de presión y con conocimiento del estándar competitivo de la élite.
Para la Juventus, ficharla hasta 2029 significa proteger una pieza de presente y medio plazo. Para la propia Serturini, el cambio abre una etapa en un club con exigencia permanente, donde su talento y su experiencia pueden traducirse en minutos importantes y en una competencia interna más alta desde la pretemporada.
Fuente oficial: Juventus.





