En Turín, el guion parecía escrito para la remontada de Juventus. VfL Wolfsburg se adelantó pronto y, a partir de ahí, defendió con el cuerpo entero. Quien puso el candado fue Stina Johannes: MVP en la vuelta del ‘play-off’ de la UEFA Women’s Champions League, una colección de intervenciones que convirtió el 0-2 en algo más que un marcador y el global (2-4) en una declaración.
Sus números europeos ya hablan de una portera que no solo “resiste”: 8 partidos, 33 paradas y 2 porterías a cero, con un 87% de acierto en el pase. En un torneo que castiga cada pérdida, Johannes está siendo también primera salida: atrae presión, fija y encuentra a la lateral para activar la transición cuando su equipo necesita respirar.
En la Frauen-Bundesliga su aterrizaje en Wolfsburgo está siendo de trabajo y minutos: 1.350’ ligueros, 39 paradas y 21 goles encajados, en un contexto distinto, con más metros a la espalda y decisiones de ‘sweeper’ constantes. Venía de liderar la liga en porterías a cero (11) con Eintracht Frankfurt, y ese oficio se nota en cómo ordena el bloque y temporiza el caos.
Con 5 internacionalidades con Alemania, campeona de Europa sub-17 y bronce olímpico, Johannes recuerda algo obvio: las grandes noches también se ganan desde el área pequeña.














