La expectación era máxima en Kingsmeadow: Estelle Cascarino, flamante fichaje del West Ham procedente de la Juventus, estaba lista para estrenarse en la WSL ante el Chelsea. Sin embargo, un detalle insólito frustró su debut: los árbitros le impidieron saltar al campo por llevar un pendiente que no pudo quitarse, pese a intentar cubrirlo con esparadrapo.
La normativa de la Barclays Women’s Super League es tajante: ningún tipo de joya está permitida, ni siquiera tapada. Así lo confirmó tras el partido la entrenadora Rita Guarino, quien lamentó no poder contar con la internacional francesa en una tarde complicada (derrota 5-0). Cascarino, que llegó cedida tras conquistar liga y Coppa Italia en Turín, tuvo que volver al banquillo sin debutar, mientras su equipo ya caía 4-0 al descanso.
El episodio recuerda la importancia de los pequeños detalles fuera del césped y cómo las normas pueden condicionar incluso a futbolistas experimentadas. Cascarino, con pasado en el Manchester United, tendrá que esperar para estrenarse oficialmente como hammer. Mientras tanto, la anécdota ya circula por toda Europa como ejemplo de lo imprevisible que puede ser el fútbol.
Fuente: She Kicks.













