El ciclo de Rehanne Skinner al frente del West Ham llega a su fin tras un inicio de temporada para el olvido en la Women’s Super League: solo una victoria en once partidos y el equipo anclado en la penúltima posición. La directiva ha decidido actuar antes del parón invernal, buscando un golpe de timón que permita rearmar el proyecto y aprovechar la ventana de fichajes.
Skinner, que llegó en julio de 2023 tras su salida del Tottenham, ha navegado entre dificultades: poco respaldo en el mercado, plantilla corta y la presión constante de evitar el descenso. Aun así, fue pionera como primera entrenadora mujer del club y dejó huella impulsando mejoras estructurales, desde el apoyo médico hasta la estabilidad laboral para las jugadoras.

La única alegría liguera llegó ante Everton en noviembre. El reciente empate ante Liverpool, colista, fue la gota que colmó el vaso. Ahora, con solo cinco puntos (tres menos que a estas alturas del curso pasado), los Hammers buscan reacción inmediata: primero ante Manchester City en Copa y luego frente al campeón Chelsea.
La salida de Skinner abre interrogantes sobre el futuro inmediato del West Ham, pero también deja un legado de resiliencia y avances fuera del césped. El reto para quien llegue será doble: sumar puntos y consolidar lo construido.
Fuente: BBC Sport.












