Daniëlle van de Donk vuelve a situarse en el foco de Países Bajos después de un año que ella misma describe como el más duro de su vida deportiva. La centrocampista de London City Lionesses, de 34 años, fue incluida por Arjan Veurink en la convocatoria de las Oranje Leeuwinnen pese a una temporada marcada por lesiones de rodilla, molestias menores y muy pocos minutos de competición.
La noticia no se entiende solo desde la lista. Van de Donk explicó que no esperaba volver a jugar esta temporada y que había asumido un proceso de recuperación más largo. Esa llamada, por tanto, funciona como señal competitiva y emocional para una futbolista que acumula 172 internacionalidades y que no se pierde una fase final desde la Eurocopa de 2013.
Un regreso con lectura física y mental
El relato de Van de Donk deja una idea clara: las lesiones pequeñas, cuando se repiten, también erosionan. La futbolista reconoció que cada recaída fue un golpe mental y que incluso llegó a pensar durante un breve periodo en dejarlo. No lo plantea como una despedida, sino como parte de una recuperación en la que el entorno, el equipo y el deseo de volver al campo han sido claves.
Países Bajos afronta ahora dos partidos importantes ante Irlanda y Polonia dentro del camino mundialista. Van de Donk evita mirar demasiado lejos hacia Brasil 2027, pero su regreso ofrece a la selección una pieza de experiencia en un tramo en el que cada punto puede pesar. Para Las Futbolistas, la historia merece una lectura de perfil: no por épica fácil, sino por lo que muestra sobre continuidad, salud mental, veteranía y exigencia en la élite.
Fuente: Sportnieuws.nl.




