La Liga MX Femenil llega al verano con una pregunta sensible: el Apertura 2026 todavía no tiene calendario oficial publicado, aunque el arranque del torneo está previsto para el viernes 31 de julio. La demora aparece en un momento de transición, con un posible cambio de formato y con el Campeón de Campeonas entre América y Tigres programado para el 26 de julio en San Antonio, Texas.
La falta de una hoja de ruta cerrada no es un detalle menor para una competición profesional. Afecta la planificación de plantillas, viajes, cargas de entrenamiento, campañas de abonos y comunicación con la afición. También genera incertidumbre en las futbolistas, que necesitan anticipar ritmos competitivos, ventanas de descanso y adaptación a nuevos cuerpos técnicos.
Una espera que tensiona la preparación
Según la información publicada, la portera Renata Masciarelli expresó públicamente su inquietud por la ausencia de calendario y por la falta de confirmación del nuevo formato. Su mensaje resume una sensación de fondo: la Liga MX Femenil ha crecido en visibilidad y exigencia, pero ese crecimiento necesita procesos operativos más previsibles.
El Apertura 2026 apunta a abrir una etapa distinta. Durante el verano se ha manejado la posibilidad de volver a un modelo de grupos, similar al esquema inicial de la liga en 2017, en lugar del recorrido tradicional de 17 jornadas. Si se confirma, el cambio no solo alteraría el calendario: también modificaría la forma de competir, administrar puntos y llegar a la Liguilla.
América, Tigres y el primer foco competitivo
Antes del inicio liguero, América y Tigres disputarán el Campeón de Campeonas. El cruce enfrenta a las campeonas del Clausura 2026 con las monarcas del Apertura 2025 y funcionará como primera señal deportiva del nuevo ciclo, aunque el torneo regular siga pendiente de anuncio completo.
La lectura es clara: una liga que ya mueve audiencias, fichajes internacionales y proyectos profesionales necesita que su calendario acompañe esa dimensión. Publicarlo a tiempo no es solo una formalidad administrativa; es parte de la estructura que permite competir mejor y cuidar a quienes sostienen el espectáculo.
Fuente: POSTA Deportes.





