Paula Navarro cerró un Apertura perfecto con Nacional en Uruguay: nueve partidos, nueve victorias y un título invicto. El equipo tricolor aseguró el campeonato con un 7-0 ante Montevideo Wanderers y confirmó el peso de la entrenadora chilena en un proyecto que también cuenta con Valentina Montenegro dentro del plantel.
La dimensión del logro está en la regularidad. Nacional no necesitó esperar resultados ajenos pese al triunfo de Peñarol, porque llegó a 27 puntos y dejó a su perseguidor en 24. El título completa además un tricampeonato y coloca al club a la altura de Rampla Juniors como uno de los grandes referentes históricos del fútbol femenino uruguayo.
Una final de torneo resuelta con autoridad
El 7-0 ante Wanderers condensó la superioridad de Nacional en el Apertura. Oriana Fontán firmó un triplete y también marcaron Sofía Olivera, Agostina Márcora, Yamila Dornelles y Jenifer Clara. Más que un resultado amplio, fue una forma de cerrar el campeonato sin dejar abierta ninguna duda competitiva.
Para Navarro, el título refuerza una etapa de mando con pleno de victorias. Esa eficacia no se limita al dato estadístico: habla de gestión de grupo, continuidad del modelo y capacidad para sostener exigencia en un torneo donde ser favorita también implica administrar presión.
Valentina Montenegro y el horizonte Libertadores
Valentina Montenegro también forma parte del Nacional campeón, aunque su temporada quedó cortada por una rotura del ligamento cruzado anterior en la primera fecha del Apertura. La delantera chilena apenas pudo disputar 70 minutos antes de entrar en proceso de recuperación, pero igualmente integra el recorrido colectivo del título.
El siguiente gran desafío para Nacional llegará en octubre, con la Copa Libertadores Femenina 2026 en Ecuador. Para el club, competir como campeón invicto eleva la vara; para Navarro, será una oportunidad continental para medir hasta dónde puede crecer un proyecto que ya domina en el contexto uruguayo.
Fuente: Contragolpe.




