Austria Viena ya tiene su primera Bundesliga femenina y la ha cerrado con una escena de cambio de ciclo. El equipo de Stefan Kenesei empató 1-1 ante St. Pölten en la última jornada de la ronda por el título, acabó la temporada invicto y añadió la liga a la copa para completar un doblete histórico.
El partido tenía peso de final porque enfrentaba al nuevo aspirante con el club que había dominado el campeonato austríaco durante una década. St. Pölten, diez veces campeón consecutivo, acarició el título en una recta final de enorme tensión: Leila Peneau marcó de penalti en el minuto 98 después de la expulsión de Katharina Schiechtl por una acción sobre Fanni Nagy.
🗯️ "Es arbeiten alle sau hart, sau viel für den Verein. Ich auch als Austrianer, aber ich möchte die anderen in den Vordergrund stellen." — Stefan Kenesei 💜#faklive pic.twitter.com/Ps1BLBSasI
— FK Austria Wien (@FKAustriaWien) May 31, 2026
Wenninger sostiene el título en el minuto 101
La historia cambió todavía una vez más. Tras el 0-1, Austria tuvo una última falta, el balón quedó vivo en el área y Carina Wenninger empujó el 1-1 en el minuto 101. Ese tanto, ante 2.346 personas en la Generali Arena, confirmó el primer título liguero de las vienesas y dejó a St. Pölten sin una corona que parecía tener en la mano.
La dimensión del resultado va más allá del marcador. Austria no solo rompe la serie del gran dominador reciente del fútbol austríaco, también firma una temporada completa sin derrotas y con recorrido europeo, después de alcanzar los cuartos de final de la Women’s Europa Cup. El doblete refuerza la idea de un proyecto que ya no compite solo por acercarse a la élite local, sino por ocuparla.
Para St. Pölten, el golpe tiene consecuencias competitivas. El segundo puesto aleja el camino más favorable hacia la UEFA Women’s Champions League y obliga al equipo a mirar la fase previa desde una posición más exigente, después de una campaña marcada por cambios, lesiones y una transición que no consiguió sostener la hegemonía.
Austria Viena, en cambio, sale del cierre liguero con una señal difícil de pasar por alto: ganó la copa, resistió en el partido decisivo y encontró en el último minuto la jugada que convierte una buena temporada en una temporada fundacional.
Fuente oficial: ORF Sport.





