El Celtic volvió a levantar la Copa de Escocia femenina tres años después con un 1-0 ante el Rangers en Hampden Park. Morgan Cross marcó el único gol en el minuto 26 y el equipo de Grant Scott sostuvo la final durante buena parte del segundo tiempo con una jugadora menos tras la expulsión de Emma Lawton por doble amarilla.
La final llegó pronto al territorio que más convenía al Celtic: marcador corto, mucha gestión emocional y una portería propia obligada a responder. Rangers había avisado antes con una ocasión de Mia McAulay al poste, pero el golpe decisivo lo dio el conjunto verde y blanco cuando Evie Rabjohn permitió progresar la jugada, Saoirse Noonan encontró espacio por la izquierda y Cross atacó el segundo palo para firmar el 1-0 desde el área pequeña.
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— Celtic FC Women (@CelticFCWomen) May 31, 2026
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Adelaide Gay sostiene una final de resistencia
El tramo posterior al gol dejó a Adelaide Gay como una de las figuras centrales del partido. La guardameta respondió ante McAulay y Katie Wilkinson antes del descanso y volvió a intervenir tras la reanudación, cuando Rangers acumuló llegadas y empujó al Celtic hacia una defensa cada vez más baja.
La expulsión de Lawton endureció todavía más el plan. Celtic perdió margen para salir, pero ganó presencia en cada despeje y en cada acción de área. Chloe Craig alejó una pelota delicada cuando Wilkinson esperaba remate, Shin Ji Kim perdonó una ocasión clara de cabeza y el larguero también sostuvo al Celtic en los minutos finales.
El desenlace tuvo valor competitivo y simbólico. Celtic cerró la temporada con un título, volvió a imponerse en una final de máxima tensión ante su rival de Glasgow y convirtió una tarde de resistencia en Hampden en una nueva referencia para su proyecto femenino.
Fuente oficial: Celtic FC.






