Chelsea ha salido reforzado del cierre de premios de la WSL 2025-26 con tres nombres propios que resumen buena parte de su temporada: Hannah Hampton, Veerle Buurman y Alyssa Thompson. El club londinense convierte así el final de curso en una lectura de presente y de futuro dentro de una plantilla que sigue acumulando talento diferencial.
La foto principal la forman el Golden Glove de Hampton, el premio Rising Star para Buurman y la presencia de Thompson en el Team of the Season. No son reconocimientos aislados: hablan de rendimiento sostenido, impacto inmediato y capacidad para sostener el nivel competitivo de Chelsea en una liga cada vez más exigente.
Premios que explican el peso competitivo del grupo
Buurman, de 20 años, ha dado un paso real dentro de la estructura de Sonia Bompastor tras su cesión en el PSV y ha convertido su irrupción en un argumento deportivo. Thompson, por su parte, ha firmado una primera campaña de impacto en Inglaterra con siete goles y tres asistencias en 19 partidos de WSL, suficiente para entrar entre las futbolistas más determinantes del campeonato.
Hampton completa esa lectura con ocho porterías a cero y un segundo Golden Glove consecutivo, además de su inclusión en el equipo ideal del curso. Chelsea no solo cierra la temporada con trofeos individuales: cierra con una base de futbolistas que siguen marcando estándar en la WSL y con margen para proyectar el siguiente ciclo.













