Por primera vez, la selección femenina Afghan Women United, compuesta por jugadoras refugiadas repartidas entre Australia, Oriente Medio y Europa, podrá representar a Afganistán en competiciones internacionales sin requerir el aval del gobierno talibán. Esta decisión marca un cambio histórico en la normativa de FIFA y supone un avance en la visibilidad y el reconocimiento de las mujeres afganas en el deporte global.

- Reconocimiento oficial: FIFA permitirá que Afghan Women United compita como selección nacional sin autorización del régimen talibán.
- Origen del equipo: El grupo se formó tras la prohibición del fútbol femenino en Afganistán en 2021, cuando muchas jugadoras buscaron asilo fuera del país.
- Estrategia de apoyo: La medida forma parte de una iniciativa más amplia de FIFA para respaldar a mujeres y niñas afganas mediante diplomacia, oportunidades deportivas y organización de torneos.
Hasta ahora, la normativa exigía el visto bueno de la federación afgana controlada por los talibanes, que no reconoce equipos femeninos debido a la prohibición impuesta sobre el deporte practicado por mujeres. Tras más de tres años de campañas y peticiones por parte de futbolistas y activistas, FIFA ha dado un paso adelante para garantizar su derecho a competir y acceder a recursos oficiales.
Afghan Women United ya había participado en 2025 en el torneo inaugural Fifa Unites: Women’s Series celebrado finalmente en Marruecos, después de que las jugadoras fueran privadas de visado para entrar en Emiratos Árabes Unidos. Este tipo de obstáculos ilustra los desafíos estructurales que enfrentan las deportistas exiliadas, pero también refuerza el valor simbólico y comunitario de su presencia internacional.
«Cuando piso el campo todo lo demás desaparece. Siento que juego con muchas otras chicas a mi lado. No es solo por mí, me siento poderosa», compartió Fatima Haidari, capitana del equipo afincada en Italia.
La profesionalización y el reconocimiento institucional son pasos clave para fortalecer la identidad y la representación de las mujeres afganas en el fútbol. Más allá del resultado deportivo, este avance subraya cómo el tejido social y la cultura deportiva pueden ofrecer espacios de pertenencia y liderazgo incluso en contextos adversos.
Fuente: The Guardian.













