Italia sostuvo su opción mundialista con un 3-0 ante Serbia en Pisa, pero tuvo que esperar a una segunda parte mucho más clara para convertir su dominio en goles. Valentina Bergamaschi abrió el marcador en el minuto 61, Arianna Caruso amplió en el 82 y Barbara Bonansea cerró el resultado en el 88, en una victoria que mantiene viva la ruta directa hacia el Mundial de Brasil 2027.
La crónica no fue tan cómoda como indica el marcador final. Serbia compitió con orden durante el primer tiempo, presionó alto y obligó a Laura Giuliani a intervenir muy pronto, justo en el día de su 33 cumpleaños. Italia tuvo dificultades para dar continuidad a sus ataques y llegó al descanso sin haber encontrado la velocidad ni la precisión necesarias para romper una defensa visitante más sólida que en el 6-0 de abril.
Una reacción desde el descanso
Andrea Soncin movió el partido al descanso con la entrada de Sofia Cantore por Giulia Dragoni, buscando más intensidad ofensiva. La respuesta fue inmediata: Italia aceleró, Giada Greggi ganó peso en la conducción y Cristiana Girelli empezó a fijar mejor a la zaga serbia. El gol llegó en el 61, cuando Greggi atacó el costado y puso un centro preciso para que Bergamaschi cabeceara el 1-0.
A partir de ahí, el encuentro cambió de escala. Italia acumuló córners, recuperó más cerca del área rival y obligó a Kostic a sostener a Serbia con varias intervenciones. Girelli tuvo el segundo tras un error visitante en la salida, pero la portera respondió. La insistencia terminó encontrando premio en el tramo final, cuando Cecilia Salvai activó a Bonansea con un envío largo y la delantera de la Juventus sirvió un centro bajo para que Caruso marcara el 2-0.
Suecia decide el margen real de Italia
Bonansea completó su impacto con una acción individual en el minuto 88 para firmar el 3-0 definitivo. Su entrada desde el banquillo reforzó una de las lecturas del partido: Italia necesitó soluciones distintas, más ritmo exterior y profundidad para desbloquear una noche que había empezado con demasiada fricción. La amplitud del resultado no borra la dificultad inicial, pero sí confirma la capacidad del equipo para corregir durante el encuentro.
La consecuencia competitiva es directa. Dinamarca ganó su partido y deja a Italia sin depender solo de sí misma: el grupo queda con Dinamarca en 11 puntos, Italia en 8, Suecia en 7 y Serbia en 1. Para clasificarse directamente al Mundial, las Azzurre deberán ganar en Suecia el martes 9 de junio y esperar que Serbia supere a Dinamarca. El 3-0 de Pisa sostiene la esperanza, pero convierte la última jornada en una combinación de exigencia propia y resultado ajeno.
Fuente oficial: FIGC.





