Marruecos volverá a organizar la WAFCON en 2026 después de que no aparecieran candidaturas alternativas para asumir el torneo. Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, explicó que el país aceptó la responsabilidad porque cuenta con la infraestructura preparada y porque la competición necesitaba una sede capaz de sostener una edición ampliada.
La Confederación Africana de Fútbol ha situado la WAFCON 2026 entre el 25 de julio y el 16 de agosto, una ventana que vuelve a colocar a Marruecos en el centro del calendario continental femenino. La noticia no solo habla de una sede: también muestra hasta qué punto la organización de grandes torneos sigue dependiendo de países con instalaciones, logística y voluntad política suficientes.
Marruecos consolida su papel como sede CAF
Lekjaa defendió que Marruecos no asumirá una carga añadida porque ya dispone de estadios, centros de entrenamiento, alojamiento y transporte preparados para eventos internacionales. Esa lectura encaja con la estrategia deportiva del país, que en los últimos años ha acumulado torneos continentales, competiciones juveniles y citas de clubes como parte de una apuesta amplia por el fútbol.
El precedente inmediato también pesa. Marruecos ya organizó la WAFCON 2022, una edición que elevó la asistencia y la conversación pública sobre el fútbol femenino africano. Repetir como anfitrión en 2026 refuerza esa posición, aunque también abre una pregunta de fondo para CAF: cómo ampliar el mapa de países capaces de albergar competiciones femeninas de alto nivel.
Una WAFCON ampliada que exige más estructura
La edición de 2026 llega con formato ampliado y más partidos, por lo que la sede necesita responder a exigencias mayores que las de ciclos anteriores. En ese contexto, la falta de candidaturas alternativas deja una señal incómoda: el crecimiento deportivo del torneo no siempre avanza al mismo ritmo que la capacidad organizativa disponible en todo el continente.
Para las selecciones africanas, una WAFCON más grande puede abrir más visibilidad, más minutos internacionales y más oportunidades para jugadoras que compiten dentro y fuera del continente. Para CAF, el reto será que esa expansión no quede concentrada únicamente en los mismos polos organizativos, sino que ayude a construir una estructura más repartida y sostenible.
Fuente: ModernGhana.
