La FA ha querido mirar hacia atrás justo cuando las Lionesses siguen haciendo historia en el presente. La federación inglesa ha inaugurado una placa conmemorativa en Nuneaton para señalar de forma permanente el escenario del primer partido oficial de Inglaterra como local, disputado el 23 de junio de 1973 ante Escocia. Aquel día terminó con un 8-0 para las inglesas y dejó además otro dato simbólico: Pat Firth firmó el primer hat-trick de la historia de la selección.
No es un gesto menor. Durante demasiado tiempo, buena parte de la historia del fútbol femenino inglés ha vivido en los márgenes, contada a medias o directamente olvidada. Por eso este homenaje tiene algo de reparación. Nuneaton no solo recuerda un partido; recuerda a una generación que abrió camino cuando casi todo estaba en contra. Y lo hace, además, en una semana especialmente cargada de simbolismo para Inglaterra, que celebra su partido número 500 como selección femenina.

Al acto acudieron varias integrantes de aquel equipo de 1973, junto a la presidenta de la FA, Debbie Hewitt, la directora de fútbol femenino, Sue Day, y la exinternacional Laura Bassett, que condujo un encuentro en el que las pioneras compartieron recuerdos de aquel día. También hubo representación de la federación escocesa, de la Birmingham FA y de figuras vinculadas al nacimiento de la Women’s FA, fundamentales para que las mujeres pudieran empezar a jugar y competir con más espacio en Inglaterra.
Un homenaje que conecta a las pioneras con las Lionesses de hoy
La propia Pat Firth resumió el sentido del homenaje al recordar que aquel grupo se siente orgulloso de haber sido el que empezó todo. Y ahí está precisamente la fuerza de esta historia. Las Lionesses actuales no aparecen de la nada: llegan después de otras que jugaron mucho antes, con menos foco, menos recursos y menos reconocimiento, pero con la misma convicción de que ese escudo también les pertenecía.

La FA ha querido enlazar ese pasado con el presente de forma muy visible. A comienzos de semana, varias exinternacionales, incluidas jugadoras de 1973, formaron un guard of honour para recibir a la selección actual antes de la victoria por 1-0 ante España en Wembley, en un partido jugado ante 60.000 personas. El hito del encuentro número 500 se completará oficialmente este 18 de abril en Reikiavik, cuando Inglaterra se mida a Islandia.
La placa en Nuneaton llega, por tanto, en el momento adecuado. No solo celebra un recuerdo; ordena una memoria. Y en un fútbol que a menudo corre demasiado deprisa hacia lo siguiente, detenerse a señalar dónde empezó todo también es una forma de cuidar lo que viene.









