La liga estadounidense estaría preparando un cambio clave en su mecanismo de contratos estrella: eliminar los criterios de elegibilidad y permitir que los clubes decidan qué jugadoras pueden cobrar por encima del tope salarial.
Un cambio que puede mover el mercado de la NWSL
La NWSL estaría lista para modificar su regla de High Impact Player —Jugadora de Alto Impacto— y eliminar los criterios que ahora limitan qué futbolistas pueden acceder a este tipo de contrato especial. La información fue adelantada por The Cutback y recogida, también, por The Equalizer. De momento, no hay anuncio oficial definitivo de la liga, así que el cambio debe tratarse como una información en desarrollo.
La norma, aprobada a finales de 2025, permite a los clubes gastar hasta 1 millón de dólares por encima del límite salarial para atraer o retener a jugadoras consideradas de alto impacto. En la práctica, era una vía para competir con el músculo económico de Europa y evitar que algunas estrellas salieran de Estados Unidos por las restricciones del sistema de tope salarial. Reuters explicó en diciembre que la medida entraría en vigor el 1 de julio de 2026 y que formaba parte de un plan que podía elevar el gasto en salarios de la liga hasta 115 millones de dólares durante el actual convenio colectivo.
Qué criterios podían dejar fuera a grandes nombres
Hasta ahora, para poder recibir un contrato bajo esta regla, una jugadora debía cumplir al menos uno de varios requisitos: aparecer en rankings como el Top 150 de SportsPro, el Top 30 del Balón de Oro, el Top 40 de The Guardian o el Top 40 de ESPN FC; estar entre las futbolistas con más minutos en la selección de Estados Unidos; haber sido finalista al MVP de la NWSL; o haber entrado en el mejor once de la liga en las dos temporadas anteriores.
Ese filtro generó críticas desde el principio. No solo mezclaba rendimiento deportivo con criterios de visibilidad comercial, sino que podía dejar fuera a futbolistas de enorme impacto competitivo por no encajar en listas concretas o por no formar parte del ecosistema de la selección estadounidense. Según The Cutback, la posible modificación abriría la puerta a que cada club decida libremente qué jugadora puede recibir ese dinero extra, sin depender de una lista cerrada de méritos externos.
The NWSL is set to amend its new High Impact Player (HIP) rule and remove the criteria that players had to meet in order to be signed on special contracts that were $1-million over the league salary cap, The Cutback can reveal.
— The Cutback (@The_Cutback) May 13, 2026
The change would open the door for star players… pic.twitter.com/JFJfku7mRZ
Sam Kerr, Trinity Rodman, Macario y el pulso con Europa
Uno de los nombres que aparece en este debate es Sam Kerr. The Cutback señala que la delantera australiana, vinculada a una posible vuelta a la NWSL cuando termine su contrato con el Chelsea, era uno de los perfiles que podía quedar fuera de la regla actual pese a su peso evidente en el fútbol mundial. No es un fichaje confirmado, pero sí un ejemplo claro de por qué la liga estaría buscando más flexibilidad.
La regla nació ya marcada por otro nombre propio: Trinity Rodman. De hecho, se la ha llegado a llamar “Rodman Rule” porque apareció en plena negociación de su renovación con Washington Spirit, cuando la NWSL intentaba retener a una de sus grandes estrellas frente al interés europeo. Después, Catarina Macario firmó con San Diego Wave hasta 2030 bajo esta misma herramienta, en uno de los contratos más grandes de la historia del fútbol.
Más dinero, sí; pero no cualquier sistema
El posible cambio tiene una lectura positiva: más margen para pagar mejor a las jugadoras y más capacidad para que la NWSL compita por talento global. Pero también mantiene abierta una discusión importante: quién decide, con qué criterios y dentro de qué marco laboral. La NWSL Players Association presentó una queja formal contra la regla en enero, al considerar que vulneraba el convenio colectivo y creaba un sistema paralelo de compensación no negociado con las futbolistas. Reuters recogió entonces que el sindicato defendía aumentar la inversión salarial, pero a través de una subida del tope salarial pactada colectivamente.
Ahí está el corazón del debate. El fútbol necesita pagar mejor a sus jugadoras, especialmente en una liga que quiere liderar el mercado global. Pero hacerlo mediante excepciones selectivas también puede agrandar desigualdades internas si solo unas pocas acceden a contratos millonarios mientras el resto sigue dependiendo de un tope salarial más ajustado.
Si la NWSL elimina los criterios de elegibilidad, los clubes ganarán libertad y el mercado puede agitarse de inmediato. La pregunta es si esa libertad vendrá acompañada de una mejora estructural para todas o si solo servirá para abrir la puerta a más contratos estrella. Porque competir con Europa no debería significar únicamente fichar nombres grandes: también debería implicar construir una liga donde el crecimiento económico llegue a más jugadoras, no solo a las que caben en la etiqueta de “alto impacto”.














