El FC Barcelona llega a Oslo con una idea clara: la final ante el OL Lyonnes no se jugará desde el peso del pasado, sino desde la capacidad de controlar los detalles del presente. En la previa de la final de la UEFA Women’s Champions League, Alexia Putellas y Pere Romeu marcaron el tono de un equipo que busca cerrar una temporada de crecimiento, lesiones, renovación y respuesta competitiva.
La capitana azulgrana evitó reducir la temporada al desenlace europeo. Para Alexia, valorar el curso solo por la Champions sería un error: el mérito está en cómo se ha desarrollado el camino, en la capacidad del equipo para sostenerse desde la humildad, la ambición diaria y la cohesión del grupo. El Barça, explicó, ha atravesado un año con ruido inicial por la final perdida en Lisboa, una plantilla corta y lesiones importantes, pero también con la consolidación de futbolistas jóvenes que han respondido en escenarios de máxima exigencia.
🎙️ Alexia Putellas sobre la rivalitat amb el Lió pic.twitter.com/Esz6gdx5Oh
— FC Barcelona Femení (@FCBfemeni) May 22, 2026
Alexia: del aprendizaje ante el OL Lyonnes a la evolución del Barça
Alexia Putellas situó la final ante el OL Lyonnes dentro de una trayectoria larga de evolución azulgrana. Recordó que el crecimiento del Barça empezó, precisamente, con una final ante el conjunto francés en la que el equipo entendió la distancia que todavía debía recorrer. Desde entonces, el club ha construido una identidad mucho más competitiva, más madura y más preparada para este tipo de partidos.
La centrocampista considera que esta puede ser una de las finales más igualadas entre ambos proyectos, no tanto por una simetría exacta de estilos, sino por el nivel competitivo y la calidad de las dos plantillas. También dejó claro que el Barça no interpreta el conocimiento que Jonatan Giráldez tiene del equipo como una ventaja decisiva para el rival: la prioridad, insistió, es centrarse en el propio plan, controlar el mayor número de factores posibles y llevar el partido hacia lo que el Barça quiere ser.
En su entrevista con la UEFA, Alexia definió la final como el día en el que Europa y buena parte del mundo miran hacia el fútbol de clubes. Para ella, competir en este escenario obliga a elevar el nivel porque enfrente están las mejores futbolistas y los mejores equipos. La presión, explicó, forma parte de esa grandeza competitiva y también del proceso de mejora del Barça después de la derrota ante el Arsenal en 2025.
🎙️ Pere Romeu:
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"Aquesta temporada jugadores molt joves s’han assentat a l’equip i han pogut jugar en escenaris de màxim nivell."
"S’han fet moltes coses bé, i això parla positivament del futur del Barça, perquè té jugadores molt preparades per afrontar grans escenaris" pic.twitter.com/hkUlKw62TZ
Pere Romeu: “más madurez” y capacidad de adaptación
Pere Romeu también puso el foco en la evolución del grupo. El técnico considera que el Barça llega mejor preparado que hace un año, con más recursos para cambiar cosas durante el partido y una plantilla que ha tenido que crecer por obligación ante contextos difíciles. La aparición de futbolistas jóvenes y la respuesta de las veteranas han sido, para él, una de las grandes noticias de la temporada.
El entrenador azulgrana no quiso entrar en etiquetas de favoritismo. Para Romeu, una final no entiende de carteles previos: el rendimiento, la humildad, la concentración y el trabajo colectivo serán mucho más importantes que cualquier lectura externa. También insistió en la necesidad de empezar bien, cometer pocos errores en los primeros minutos y gestionar los distintos escenarios que pueda proponer el partido.
Respecto al OL Lyonnes, Romeu evitó una lectura simplista. Señaló que el equipo francés no puede reducirse a su potencia física o a su transición, porque cuenta con muchas más virtudes. La clave para el Barça estará en sostener la posesión con sentido, obligar al rival a defender más tiempo y encontrar los momentos para imponer su estructura ofensiva sin perder el equilibrio.

El reencuentro con Jonatan Giráldez
La final tendrá también un componente técnico especial por el duelo entre Pere Romeu y Jonatan Giráldez. Romeu fue segundo entrenador de Giráldez en el Barça y reconoce que ambos se conocen muy bien. Esa información, sin embargo, no decide una final por sí sola. El técnico azulgrana defendió que el partido estará marcado por los pequeños detalles y por la capacidad de cada equipo para ejecutar su plan en los momentos de máxima presión.
Romeu también celebró poder contar con más alternativas de cara al partido. La UEFA destacó el regreso de Aitana Bonmatí tras su lesión y el técnico valoró su capacidad para recibir entre líneas, conducir hacia adelante y ayudar al equipo a gestionar fases de presión rival. Además, en sala de prensa se mostró optimista con la evolución de Irene Paredes y Caroline Graham Hansen antes del último entrenamiento.
La idea compartida por Alexia y Romeu fue clara: el Barça no llega a Oslo para vivir del recuerdo de finales anteriores, sino para cerrar una temporada en la que el grupo ha tenido que reinventarse. Ganar la Champions sería, en palabras de la capitana, la culminación de un año en el que el equipo ha dado un paso adelante pese a las dificultades.
🎙️ Graham Hansen:
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"Em fa molta il·lusió jugar a casa. Per a nosaltres, com a país, és un orgull acollir les millors jugadores del món."
"Aquesta setmana he entrenat bé i em sento preparada per a qualsevol cosa que em demanin." pic.twitter.com/WjZ7SpfXyn
Graham Hansen: una final en casa y sin etiquetas de favorita
Caroline Graham Hansen también llevó la previa hacia una lectura de madurez competitiva. La atacante noruega, recuperada a tiempo para la final tras su lesión en el aductor derecho, explicó que jugar una final europea en Oslo, su ciudad natal, tiene una carga emocional evidente, pero no cambia el foco principal: competir desde el plan colectivo y estar preparada para lo que necesite el equipo.
La futbolista azulgrana reconoció que le hace especial ilusión jugar en casa y que, para Noruega, recibir una final entre dos de los mejores equipos de Europa supone un motivo de orgullo y una oportunidad para acercar este escenario a las nuevas generaciones. Según recogió la Cadena SER, Graham lo vive “con mucho orgullo” y con la sensación de que será un día muy ilusionante para la gente joven del país.
En lo deportivo, Graham Hansen rechazó colocar al Barça en el papel de favorito. La noruega considera que el equipo azulgrana y el OL Lyonnes llegan en condiciones muy parejas, aunque con características distintas. Su lectura encaja con el mensaje general del vestuario: la final se decidirá por la precisión en los detalles, por la gestión emocional del partido y por la capacidad de sostener el nivel físico y mental durante todo el encuentro.
La extremo también confirmó sus buenas sensaciones físicas. Después de una semana de entrenamientos positivos, se mostró preparada para responder a cualquier escenario que plantee Pere Romeu. Su disponibilidad es una noticia de peso para el Barça, no solo por su capacidad de desequilibrio en el uno contra uno, sino por su lectura para fijar por fuera, asociarse por dentro y acelerar ataques cuando el equipo encuentra ventaja.












